Las Provincias

El expresident de la Generalitat, Francisco Camps, y Adolfo Suárez Illana, en la misa por Rita Barberá.
El expresident de la Generalitat, Francisco Camps, y Adolfo Suárez Illana, en la misa por Rita Barberá. / EFE

«El cariño del pueblo y la presencia de Rajoy hacen justicia a Barberá»

  • El expresident de la Generalitat ha pedido que se reflexione sobre la necesidad de hacer cumplir el estado de derecho y la presunción de inocencia

El expresident de la Generalitat Francisco Camps ha asegurado hoy que el "cariño espontáneo" de los ciudadanos de Valencia y la presencia ayer del presidente del PP y del Gobierno, Mariano Rajoy, en el funeral de la exalcaldesa Rita Barbera, vienen a hacerle justicia a su figura.

Camps ha destacado en declaraciones a Efe que, ante el fallecimiento inesperado de Barberá, se ha manifestado de forma espontánea lo que la gente pensaba o sentía hacia la que fuera alcaldesa de Valencia durante 24 años.

"Los cientos de personas que se han acercado al Ayuntamiento a presentar sus condolencias en los libros instalados al efecto no lo han hecho para votarla, lo han hecho para mostrar su cariño", lo que la convierte en la "alcaldesa del pueblo".

Para Camps, la presencia ayer de Rajoy en el funeral "como presidente del PP y como amigo personal" de Rita Barberá, "le hace justicia a su figura y avala todo lo que hizo como militante del PP".

Camps ha dicho además que las palabras del presidente del Gobierno ensalzando la labor de Barberá fueron "muy gratificantes para todos".

El expresident de la Generalitat se ha referido también a la decisión de Podemos de no estar presente en el minuto de silencio que se llevó a cabo en el Congreso y ha señalado que, con este tipo de conductas, "la gente está viendo cómo son" y cuál es su manera de entender la política, "convirtiendo al adversario en enemigo personal".

"Lo peor que le está pasando a Pablo Iglesias y a los suyos es el paso del tiempo porque la gente está pudiendo ver cómo son", encarnando "la presencia suave de mensajes violentos".

En cuanto a la presión mediática que Rita Barberá pudo soportar por los procesos judiciales en los que se vio envuelta, Francisco Camps ha dicho que "fue condenada de antemano" y ha pedido que se reflexione sobre la necesidad de hacer cumplir el estado de derecho y la presunción de inocencia.

En su opinión, cuando se comienza la instrucción de un proceso judicial, "hay que dejar trabajar a los jueces, los fiscales y los abogados", de tal forma que lo que haya que discutir se discuta en sede judicial "sin filtraciones" y sin que nadie tenga que saber si un juez es progresista o conservador.