Las Provincias

«Llevamos nueve años sin solución y temo que mis hijos se electrocuten»

  • Padres de los alumnos, PP y Ciudadanos se muestran indignados por la situación del centro y exigen a Educación una solución urgente

La paciencia de los padres del CEIP 103 se agota. Para ellos llueve sobre mojado. Ayer, la historia se repetía. De la lluvia al desalojo y, además, con el riesgo eléctrico de por medio. «Esto es una vergüenza», clamaba Lorena Sánchez en plena recogida de sus dos hijos de cuatro y ocho años. «En tercero B el agua chorreaba por el tubo por donde pasa la luz», apuntó uno de los escolares. «Llevamos nueve años esperando una solución para los problemas y carencias de los barracones. Ahora, además, «temo que mis hijos se electrocuten».

La tensión se palpaba con una nueva salida forzosa por culpa de la lluvia. «Aquí los gobernantes se lavan las manos. Son todos iguales, los de antes y los de ahora. En vez de afrontar los problemas se echan las culpas unos a otros, prometen... pero lo que está en juego es la seguridad de nuestros hijos», recalcó la madre.

Otra progenitora, Asunción, estallaba así: «Son casi diez años en barracones. Cada vez que llueve se inunda y eso que aquí caen dos gotas». Mónica Hermosilla se mostró muy preocupada. «Mi hijo de diez años tiene problemas de salud y alergia a la humedad. Las filtraciones le perjudican mucho. Ahora, además, se suma el riesgo de electrocución si los niños pisan el agua», advirtió mientras reclamaba «una minuciosa inspección para garantizar la seguridad de los escolares».

María Planes proponía que la Conselleria de Educación «nos devuelva el dinero del comedor y las extraescolares que han perdido los niños por el desalojo». Incluso hizo cálculos: «Sólo el comedor de hoy (por ayer) de todos los niños cuesta a todas las familias 1.600 euros».

La indignación llegó a esferas políticas. El portavoz popular municipal Eusebio Monzó resaltó que el tripartito del Ayuntamiento y el Consell no han cumplido con sus promesas electorales de acabar con las aulas prefabricadas. «Las prioridades de Ribó son la República o el cierre del CIE, pero no pide con la misma fuerza a Puig que construya el colegio 103».

Fernando Giner, de Ciudadanos, cree que la situación del colegio 103 «ya no es de calidad, sino de seguridad». Y acusa al alcalde de Valencia de «permitir que se traspasen las líneas rojas». En opinión de Giner, «ni un solo niño debería estudiar en barracones y cuando se lo hemos expresado a Ribó siempre ha mirado hacia otro lado».