Las Provincias

La selectividad seguirá sin cambios tras la rectificación del ministerio en las reválidas

Primeros exámenes de Selectividad celebrados el año pasado en Valencia. :: jesús montañana
Primeros exámenes de Selectividad celebrados el año pasado en Valencia. :: jesús montañana
  • La universidad apuesta por un modelo nacional de pruebas que garantice la igualdad a la hora de acceder a cualquier centro de España

Madrid/valencia. La prueba final de segundo de Bachillerato será definitivamente igual que la Prueba de Acceso a la Selectividad. Ni habrá por primera vez preguntas orales en el examen de lengua extranjera, ni preguntas tipo test en el resto de materias, ni más número de exámenes, ni asignaturas de primer curso, ni pruebas adicionales para poder entrar en cada universidad.

La presión de la oposición, de las autonomías y de la comunidad educativa, junto a la urgencia del PP por crear el clima de acuerdo indispensable para poder abordar de inmediato la apertura de la negociación de un pacto de Estado por la Educación, han logrado torcer el brazo a Mariano Rajoy y a su Gobierno.

Representantes de los ejecutivos autonómicos y altos cargos del Ministerio de Educación dejaron ayer prácticamente ultimado el diseño definitivo de la prueba de Bachillerato para este curso y alguno de los siguientes. El resultado es que renuncia a todas las características propias introducidas contra el criterio de todos por la Lomce y se parece a los exámenes de selectividad de los últimos años como dos gotas de agua.

El Gobierno se ha visto obligado en sólo cuatro meses a pasar de implantar una reválida sin cuya superación los 250.000 alumnos de segundo de Bachillerato no obtendrían el título ni llegarían a la Universidad a tener que ceder en todo y recuperar la derogada PAU con un nuevo nombre.

La decisión se tornó oficial ayer en la Comisión General de Educación, a la que asistió el secretario autonómico de Educación, Miquel Soler, y otros representantes regionales. La conselleria confirmó que las pruebas serán «idénticas» a las realizadas hasta ahora: centradas en contenidos de segundo de Bachillerato, realizadas por las universidades y manteniendo el distrito único estatal. El conseller Vicent Marzà dijo estar «de enhorabuena después de meses de incertidumbre». Ahora, celebró, «al fin el alumnado sabe cómo debe prepararse durante el curso para acceder a la universidad».

Así, la prueba de junio sólo la tendrán que realizar los alumnos de segundo de Bachillerato y no afectará al título del ciclo. Constará de seis exámenes (siete si es comunidad con lengua propia, como sucede en la Comunitat): las tres troncales generales de segundo (Historia, Lengua y Literatura y primer idioma extranjero), la troncal de modalidad (Matemáticas, Latín o Arte), y dos troncales de las que haya elegido el alumno como opción en su modalidad. No obstante, solo contarán para acceder a la Universidad las cuatro primeras, como en la PAU.

Los rectores de las cinco universidades públicas valencianas valorado positivamente la decisión ministerial. Según el máximo responsable de la Universidad de Alicante, Manuel Palomar, «lo que realmente nos preocupa es que la admisión a la universidad sea en igualdad y con garantías. Los estudiantes tienen que acceder a cualquier universidad pública del Estado en las mismas condiciones».

Para Palomar «la incertidumbre de los meses del Gobierno en funciones no ha beneficiado ni a los estudiantes ni a las universidades». Calificó de «frivolidad gubernamental» el tiempo de indecisión, si bien aseguró que en este tiempo las universidades tenían todas las posibilidades previstas.