Las Provincias

Reajustes tras fuertes crecimientos y marcas blancas, entre las causas

El sector nacional del calzado sigue viviendo con indisimulada inquietud la incertidumbre que se ha apoderado del mercado francés, pues, no en balde, es el principal cliente exterior, al que el año pasado se vendieron el 22% de los zapatos exportados. Durante el primer semestre llegó a alcanzar un incremento del 20% en valor, pero inició en la segunda mitad del año una caída que se ha acentuado en 2016 y que ha hecho saltar las alarmas. Francia ha dejado este año de comprar en la provincia la friolera de 84 millones de euros y más de dos tercios corresponden a zapatos fabricados en el Vinalopó.

Según datos de Avecal, el ejercicio de 2015 se cerró con unos incrementos del 8,6% en valor y del 1,1% en pares. Quienes pensaron que era un bache pasajero han comprobado que estaban equivocados al ver la mala evolución desde antes del verano. Las ventas a Francia han seguido bajando. Al cierre del mes de julio había una caída del 17% en valor en Francia. El guarismo no ha dejado de crecer en agosto y septiembre. Un descenso que se duplica en la provincia de Alicante, la más afectada por la caída de las ventas al país galo, según destaca la patronal española FICE.

Este súbito desplome del principal cliente de los zapateros de Elche, Elda, Monóvar o Villena no está claro. El sector apunta a varios factores. Desde FICE a reajustes tras subidas poco realistas de ejercicios anteriores en que se mejoraban las ventas hasta un 20% en términos interanuales de modo continuado y no era tampoco normal. También ha podido haber movimientos de grandes importadores galos que desvirtúan el mercado con los pedidos, que han podido buscar otros proveedores en otros países. Empresarios como Jaime Carbonell, de Wonders, o Enrique Esquitino de Break&Walk, apuntaron varias causas. Una de ellas puede ser las marcas blancas.