Las Provincias

El PPCV espera que el congreso acabe con el ninguneo al que les somete Rajoy

«¿Que si nos hubiera gustado tener representación en el Gobierno? Sí, nos hubiera gustado, pero aún quedan nombramientos. Ahora estamos más libres para defender a los valencianos». La secretaria general del PPCV, Isabel Bonig, zanjaba así, de puertas hacia fuera, cualquier atisbo de polémica en relación al ninguneo que ha sufrido su formación por parte del nuevo Ejecutivo que lidera Mariano Rajoy.

Sin representantes en el primer y, con casi toda probabilidad, en el segundo escalón de la Administración -aún quedan por escoger dirigentes-, los populares valencianos optan por guardar la calma y esperar que la recompensa a su trabajo de regeneración y a los buenos resultados electorales llegue el próximo febrero, en el congreso nacional del partido.

Bonig declinó dar un toque de atención público a Génova después de presentar el inicio de una campaña en redes sociales para denunciar el 'Impuestazo del Tripartito', aunque ya ha trasladado su malestar a la dirección nacional. «¿Cómo es posible que después de mejorar los resultados en las últimas elecciones la dirección nacional no ha tenido ningún gesto?», se preguntaba un dirigente.

Los cuadros populares entienden que el partido en la Comunitat ya tocó fondo perdiendo el poder las pasadas elecciones autonómicas y que necesitan de un respaldo de la dirección nacional para confirmar lo que las encuestas ya les dan: mayoría absoluta con Ciudadanos. Por el momento, y mientras Madrid no diga lo contrario, continuarán cerrando filas. Por lo menos, hasta los congresos de primavera (regional) y verano (provincial).