Las Provincias

El Consell pide a Fomento actualizar el estudio sobre el Corredor Mediterráneo

  • El documento, elaborado en 2011, fija una inversión de 53.000 millones al incluir la construcción de varias líneas de AVE o el túnel pasante

Galimatías. La palabra, empleada por el director general de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), Diego Lorente, sirvió ayer para resumir la situación actual en la que se encuentra el proyecto del Corredor Mediterráneo, es decir, la doble plataforma ferroviaria para pasajeros y mercancías. Fue en una jornada de puesta en común de las reuniones realizadas por el Fórum Valencià pel Corredor Mediterrani (creado el pasado marzo), en la que políticos, empresarios y patronales, sindicatos, universidades y organizaciones profesionales pusieron de nuevo sobre la mesa la necesidad de que planificar ya el desarrollo del corredor ante la provisionalidad que representa el tercer carril.

Ese galimatías se tradujo, por ejemplo, en la queja sobre la falta de planificación de los trabajos, la ausencia de información sobre los plazos previstos de ejecución o la necesidad de la figura de un coordinador, como resumió la consellera de Obras Públicas, María José Salvador. Pero, en esta ocasión, la Generalitat añadió una reivindicación más al Ministerio de Fomento: la actualización del estudio sobre esta infraestructura -elaborado en 2011- para ajustar los costes, pues el documento fijaba una inversión de 53.100 millones que el Consell considera «desfasada». Una cifra que utilizan «para escudarse en el que el corredor es muy caro» y para justificar «el parche» del tercer carril, explicó el secretario autonómico de Obras Públicas, Josep Vicent Boira.

«Pedimos al ministerio una nueva evaluación del coste del corredor adaptándolo a la realidad», reclamó Boira. No cuantificó cuál sería la inversión final pero sí puso como ejemplo las tres líneas AVE que estaban incluidas en el estudio, como la de Algeciras-Almería con un coste de 12.000 millones, o actuaciones como La Sagrera o el túnel pasante de Valencia. «Hay cosas que debían asumir otras administraciones, contempla proyectos de integración urbana, el 16% ya estaba invertido en 2010, el 34% se dedicaba a estudio y planificación a largo plazo, etc. Es un macroproyecto que debe evaluarse de nuevo», apuntó.

Peligran las inversiones

Al respecto, María José Salvador resaltó que estas cifras «ya no sirven de referencia y es necesaria una actualización que queremos que el pacto por las infraestructuras contemple», en referencia a la propuesta hecha por el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, la semana pasada y que está trasladando a algunos presidentes autonómicos.

Junto a la revisión del estudio sobre el corredor, los participantes en la jornada también pusieron de manifiesto el temor a que la falta de planificación de las obras impidan planificar inversiones o futuros planes de negocios, como explicaron desde la Cámara de Comercio de Valencia, encargada de resumir las mesas sectoriales de cargadores (Ford, Anecop, Porcelanosa, etc.) y operadores (Logitren, Transfesa, etc.)

Desde la Cátedra de Transporte y Sociedad de la Universitat Politècnica se planteó la necesidad de invertir tanto en el corredor como en el eje cantábrico-mediterráneo (el tren a Zaragoza) y se alertó de la falta de maquinistas de mercancías. Por su parte, el director-gerente de la Cámara de Contratistas, Manuel Miñés, reclamó, tras repasar las escasas licitaciones de las administraciones, un impulso a la colaboración público-privada.