Las Provincias

El Rey, al pie del cañón

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Don Felipe, con los mandos y guerrilleros del Mando de Operaciones Especiales (MOE), ubicado en el acuartelamiento Alférez Rojas Navarrete, en Rabasa. / Álex Domínguez

  • Don Felipe preside en Rabasa el despliegue de efectivos del MOE en maniobras de rescate de rehenes y la toma de un barco

  • El ejercicio 'Lucentum', dentro de la operación 'Empecinado', ha sido el mayor despliegue del Ejército, con 400 soldados y los nuevos helicópteros 'Caimán'

Felipe VI presenció ayer en Alicante las maniobras que el Mando de Operaciones Especiales (MOE) de Rabasa desplegó entre Agost y el puerto de Alicante dentro de la operación 'Empecinado', en la que participaron en total 400 soldados y donde se estrenaron los nuevos y sofisticados helicópteros de transporte táctico NH90, conocidos como 'Caimán'.

Don Felipe acudió ayer por la mañana en helicóptero a las instalaciones del acuertalmiento Alférez Rojas Navarrete, desde donde siguió la primera parte del simulacro, que consistió en el rescate de cuatro agentes del CNI secuestrados. El ejercicio comenzó en el cuartel de Rabasa con un salto en paracaídas de la unidad encargada del rescate y un asalto a la torre donde se encontraban los secuestrados.

El Rey siguió en tiempo real a partir de imágenes de drones y de cámaras colocadas en los cascos de los soldados un rápido asalto al refugio de un hipotético jefe de una célula terrorista, con el nombre ficticio de Daniel Aliatar.

Don Felipe pudo observar en varias pantallas del cuartel general los movimientos desarrollados en el campo de tiro del municipio de Agost, y comprobó la eficacia de varios tiradores de precisión antes de la toma de la vivienda por parte de efectivos que descendieron en helicóptero.

Después, se procedió a una operación en el puerto de Alicante en la que efectivos del MOE tomaban un remolcador con armas consideradas 'sucias', por ejemplo químicas o nucleares, con la actuación de buzos para abatir a dos hombres armados antes de la llegada de tropas a bordo de aeronaves 'Chinook' y 'Cougar'. El Rey asistió desde el Puesto de Mando del 'Special Operations Task Group III'.

Después, Felipe VI volvió al mismo cuartel a la toma de una torre ocupada por un supuesto artificiero islámico, de nombre Ismael Arman, donde también participaron helicópteros 'Tigre' y una quincena de paracaidistas desde 'Chinook', que han eliminado a varios centinelas antes de hacerse con el recinto.

Tras los ejercicios, el Rey saludó a los soldados y sustituyó su habitual boina azul de la Casa del Rey por la clásica 'verde' de las MOE para una gran foto de familia, antes de firmar en el libro de honor del acuartelamiento, base del cuerpo de élite del Ejército español.

Felipe VI también tuvo tiempo para departir con el presidente de la Generalitat Valencia, Ximo Puig; el de la Diputación, César Sánchez, y el alcalde anfitrión, Gabriel Echávarri, así como el delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues, entre otras autoridades civiles y militares, con quienes almorzó.