Las Provincias

Más de 800 pacientes que van al centro de salud participan en un estudio para detectar el VIH

¿Hay que fomentar las pruebas de VIH desde los centros de salud? El próximo 29 de noviembre se intentará dar respuesta a esta propuesta con la celebración de la II Jornada de Actualización sobre VIH/sida en atención primaria, impulsada por la Conselleria de Sanidad junto a la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria (Svmfyc).

La implantación de la prueba rutinaria desde los centros de salud se plantea como una acción «de primer orden» para reducir los diagnósticos tardíos de VIH, la principal preocupación de los especialistas médicos ya que este retraso, además del riesgo de contagio, impide que los tratamientos, donde se ha avanzado, pierdan su efectividad.

Durante 2015 se realizó un estudio piloto de ámbito estatal, liderado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en el que participaron seis comunidades autónomas (Comunitat Valenciana, Madrid, Baleares, La Rioja, Canarias, y País Vasco). Se incluyó a usuarios que acudían a los centros de salud entre los meses de enero y abril de 2015. Según explicaron desde Sanidad, los criterios de inclusión que se siguieron para ofertar la prueba de VIH a los usuarios eran tener entre 20-59 años y que acudieran a su médico de familia y que por cualquier otro motivo se les indicase una extracción de sangre; no haberse realizado una prueba de VIH en el último año; no presentar en el momento de la consulta clínica VIH/Sida y si era una mujer no estar embarazada.

Una vez el usuario se incluía en el estudio se le consultaba hacerle la prueba en su analítica. Si lo rechazaba le preguntaban las razones para negarse. En la Comunitat participaron en el estudio tres centros de salud, uno por provincia, y colaboraron 30 profesionales. Se realizaron 875 pruebas VIH en usuarios que acudieron a los centros y que cumplían con estos criterios de inclusión. En la entrega de los resultados se realizaba consejo post prueba. Si era negativo se ofrecía un breve consejo preventivo y en el caso de ser positiva se ponía en marcha el protocolo adecuado.

Los resultados del estudio, según Sanidad, evidencian que la oferta rutinaria del VIH es eficiente y también bien aceptada por los pacientes y profesionales. Uno de los objetivos de la Conselleria es reducir el número de nuevas infecciones y conseguir un diagnóstico más precoz para disminuir el riesgo de transmisión. Se estima que el 70% de las nuevos casos se producen a partir de personas que desconocían que eran portadoras.

Actualmente, según explican desde la Svmfyc, todos los médicos de atención primaria pueden solicitar un análisis de VIH, y se realiza en los pacientes que lo solicitan voluntariamente como cuando hay sospechas (además de que es protocolario en embarazadas). El hecho de que la Administración apueste por las pruebas rutinarias supone -según las citadas fuentes- que los facultativos sean «más proactivos» a la hora de ofertar la prueba, es decir, preguntar activamente al usuario si quiere cuando le realizan el análisis por cualquier otro motivo y no esperar a la petición por parte del paciente.