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Alumnos repasan durante la última Selectividad. :: jesús montañana
Alumnos repasan durante la última Selectividad. :: jesús montañana

La conselleria evitará las preguntas tipo test en la reválida de Bachillerato

  • El departamento autonómico insiste en volver a la Selectividad anterior y pedirá que no se incluyan ejercicios orales de inglés

La Conselleria de Educación recurrirá al margen de maniobra que le da el Gobierno para aproximar más si cabe la reválida de 2º de Bachillerato al modelo de la Selectividad. Tal y como explicó ayer el secretario autonómico Miguel Soler, la previsión es que las pruebas, cuyo diseño dependerá de cada autonomía, no incluyan en el caso valenciano preguntas tipo test, una posibilidad que da el ministerio en la orden que recoge las características concretas y los contenidos de la reválida, que se debatirá las próximas semanas con los responsables regionales de cara a su aprobación.

Soler recordó que la propuesta de la Comunitat pasa por prorrogar la Selectividad. «Ya metidos en diciembre no podemos aceptar preguntas de este formato o que se hagan ejercicios orales en Lengua Extranjera, sino que es necesario que el examen sea como el del año anterior, aunque los contenidos sean los de este Bachillerato», señaló, en referencia al currículum Lomce, que se ha aplicado este ejercicio por primera vez. Respecto al cambio relacionado con el área de Inglés, destacó que solicitarán que no se incluya con el mismo objetivo de aproximar modelos.

Mismo criterio

En cuanto a las preguntas tipo test -si se utilizan deben suponer el 50% del examen correspondiente- destacó que al mantenerse el distrito único universitario «lo ideal sería que todas las autonomías aplicaran el mismo criterio», lo que significaría que los alumnos españoles jugarían con las mismas reglas en cuanto al tipo de examen.

Soler valoró ayer como un «avance» los cambios anunciados, como que sólo se evaluarán las troncales de 2º de Bachillerato, aunque los consideró «insuficientes» en relación a los detalles ya expuestos, pues implican claras diferencias respecto a las PAU. Además, consideró «contradictorio» que el Gobierno «proponga un pacto educativo cuando no ha sido capaz hasta ahora de prorrogar la Selectividad, como hemos solicitado las comunidades».

Por último, sobre la reválida de 4º de la ESO, que quedará como una prueba diagnóstica a aplicar en los centros que decida cada consejería, planteó que «se puede negociar», pero alertó de que debería emplear la metodología propia de estas evaluaciones, como PISA: «No ha de tratarse de un examen en el que sacas un cuatro o un siete, sino que valore las diferentes competencias».

El punto de vista de los directores de instituto es similar. «Entendemos que las reglas del juego no se pueden cambiar a mitad de la partida -según el portavoz de la asociación Adies-pv, Josep Lluis Peris- y más en una cuestión como la reválida, que hipoteca el futuro del alumnado. Lo que nunca debería pasar es que el estudiante se vea perjudicado por la falta de acuerdos», añadió.

También consideró necesario prorrogar la Selectividad en los mismos términos que en cursos anteriores, de manera que se «corrijan» cuestiones como la inclusión de preguntas tipo test o que el 40% de la nota del examen de Inglés se extraiga de ejercicios sobre la competencia oral. «El estudiante tiene el derecho de conocer, cuando empieza el curso, cuáles serán los criterios de evaluación. Es necesario que prorroguen el modelo, aunque le cambien el nombre», sentenció.