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Juzgan a varios acusados de rajar el cuello con una botella de cristal a un hombre.
Juzgan a varios acusados de rajar el cuello con una botella de cristal a un hombre. / J.P.R.

Tres acusados admiten que intentaron matar a un hombre a la salida de un pub

  • Se armaron de una botella de cava rota que ocultaron entre sus ropas y con la que agredieron al perjudicado en el cuello

Tres acusados han reconocido hoy que intentaron matar a un hombre a la salida de un pub de Alicante y han aceptado penas de hasta dos años de prisión por estos hechos, según han confirmado fuentes judiciales.

Los hechos ocurrieron el 12 de noviembre de 2006, cuando los sospechosos se enzarzaron en una discusión con la víctima en la calle López Torregrosa de la ciudad.

Con anterioridad se armaron de varias botellas de cava, una de ellas rota, que ocultaron entre sus ropas y con la que agredieron al perjudicado en el cuello.

La víctima sufrió heridas que requirieron una intervención quirúrgica y le dejaron importantes perjuicios estéticos.

Además, el episodio le ha generado un trastorno neurótico reactivo que se expresa en ansiedad ante la simple mirada y observación por parte de otras personas.

La fiscalía solicitaba inicialmente para los tres procesados sendas penas de siete años de cárcel por un delito de homicidio en grado de tentativa.

Sin embargo, la acusación pública y las defensas han llegado hoy un acuerdo ante la sección tercera de la Audiencia de Alicante que rebaja considerablemente esa condena.

Según ha explicado el letrado de uno de los sospechosos, José Luis Sánchez Calvo, dos de los procesados han aceptado sendas penas de un año y tres meses de cárcel, mientras que el tercero se ha conformado con dos años.

El acuerdo con la fiscalía incluye la aplicación de dos atenuantes a los agresores, la de dilaciones indebidas por la demora en el enjuiciamiento de los hechos y la de reparación del daño, ya que el perjudicado ha recibido 9.000 euros en concepto de indemnización.

El tribunal va a suspender además la ejecución de las condenas durante tres años, por lo que ninguno de los procesados tendrá que ingresar en prisión a menos que vuelvan a delinquir en ese periodo, según las fuentes consultadas.