Las Provincias

Opositores recurrirán contra Educación por obviar su nivel de valenciano en la última prueba

  • Alegan que no se les valoró el conocimiento de la lengua porque la solicitud de participación «provocaba confusión»

La Conselleria de Educación ha recibido decenas de recursos de alzada presentados por opositores a los que en las últimas pruebas, las del pasado verano, no se les valoró el Diploma de Mestre en Valencià, que acredita el máximo nivel en la lengua oficial. Para el colectivo, la instancia para inscribirse en el procedimiento selectivo no estaba bien diseñada y «generaba confusión e inducía a errores», los que a la postre han provocado su situación. No se trata de un asunto baladí, pues en diez casos ha supuesto la diferencia entre conseguir la plaza o quedarse fuera. «Por no hablar de la cantidad de aspirantes que han perdido puestos en la bolsa», señala una de las afectadas.

Buena parte de los opositores, que contactaron a través de redes sociales, recurrirá al contencioso por vía judicial si Educación no atiende los recursos, un plazo que expirará este mes. «Para obtener plaza tiene que salirte un tema que domines, estar preparada y controlar los nervios. Y cuando lo consigues te encuentras con que no te valoran los méritos como corresponde», lamenta la opositora, a la que le faltaron unas décimas para conseguir el puesto.

El problema que alegan está relacionado con la valoración de los méritos, que es la última parte del concurso-oposición. Los aspirantes acreditan su experiencia previa, formación universitaria, los cursos que han realizado o su nivel de idiomas. En el caso del Diploma de Mestre en Valencià, por primera vez permitía conseguir dos puntos.

Sin embargo, en la instancia de inscripción, a la hora de acreditar su conocimiento de las lenguas oficiales -requisito exigido a todos los aspirantes- alegaron conocerlos a través de la citada titulación, pues también se pedía indicar el nivel que se tenía. Y como señalan desde conselleria, «un requisito no se puede aportarse después como un mérito».

Para los recurrentes la instancia «no estaba bien diseñada», lo que se habría solventado con una casilla en la que se indicara el requisito mínimo de participación y otra para indicar el nivel que se disponía. «No habían instrucciones claras, y además, todos los que tenemos el Diploma tenemos los niveles previos. La solicitud sólo servía para eximirte de las pruebas de lenguas en caso de no conocerlos, y no tiene sentido que exista un vínculo entre esta y la valoración de méritos, pues son instancias y fases diferentes», añade la opositora, que lamenta además la «distinción» que se ha hecho con aspirantes a los que sí se les ha contabilizado. Fuentes sindicales dijeron que aunque suelen informar a los opositores de esta cautela, hay que clarificar la instancia.