Las Provincias

La Diputación anuncia 90 millones de inversión en obra pública para 2018

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Javier Verdú, presidente de FOPA, junto a la junta directiva y los diputados Carlos Castillo y Bernabé Cano, ayer. / Álex Domínguez

  • Carlos Castillo y Bernabé Cano se reúnen con la patronal FOPA, que representa a 60 empresas que califican de «nefasto» el año 2016 por «falta de apuesta del Gobierno y del Consell»

La Diputación provincia de Alicante casi triplicará su inversión en obra civil hasta llegar a unos 90 millones en la anualidad del 2018 respecto a la del próximo ejercicio, que se quedará en unos 30. Eso se debe a que la tesorería de la Corporación provincial ya no estará sujeta a los controles del Plan Económico Financiero de los años 2015 y 2016. El anuncio lo formuló ayer el presidente de la Federación de Obra Pública de Alicante (FOPA), Javier Verdú, tras celebrar una junta directiva que contó con la presencia del vicepresidente económico Carlos Castillo y el diputado del Área de Obra Pública, Bernabé Cano.

«Menos mal que hay una Administración que apuesta por la obra pública en la provincia de Alicante». Así de contundente iniciaba su exposición ante los medios de comunicación Javier Verdú tras un almuerzo de la junta directiva de FOPA y los dos diputados provinciales. «Hemos recibido hoy buenas noticias de la Diputación frente a la falta de apuesta y desarrollo de infraestructuras por la Generalitat y el Gobierno de España en la provincia de Alicante», añadió el titular de la patronal, que reúne a 60 empresas, la mayoría de ellas originarias de Alicante, pero también algunas con implantación nacional.

Verdú y el vicepresidente económico de la Diputación, Carlos Castillo, precisaron que la mejora inversora en el año 2018 es directamente proporcional a la obtención de los remanentes de tesorería que está previsto que se produzcan. A mediados de enero, habrá otra reunión entre los diputados y la junta directiva de FOPA para concretar detalles sobre las necesidades de inversión en todos los campos de la infraestructura de obra civil en la provincia. Pero Castillo apeló a este tipo de inversiones como plataforma para «satisfacer muchas necesidades», en alusión directa a los 144 municipios alicantinos, y subrayó que el 2018 «será un buen año porque dispondremos de recursos para mejorar el esfuerzo inversor al ya no estar sujetos al Plan Económico Financiero». Aunque aún está por cuantificar, ese gasto en obra civil podría más que duplicarse y llegar a triplicarse (entre 80 y 90 millones) frente a los 30 millones presupuestados para el próximo año. Los diputados hablaron con los empresarios de obras nuevas y de conservación en la red de carreteras de titularidad de la Diputación; obras de tipo sostenible y medioambientales; caminos rurales; y, cómo no, en infraestructuras hidráulicas de las que tan necesitada está la provincia para mejorar la escasez estructural de recursos existentes debido a la cronificada sequía.

Unidad y Zona Franca

Castillo puso especial énfasis en el proyecto de la Zona Franca y Zona Logística de Alicante que, como se sabe, inspiró la Diputación, que encargó en su día un informe de prospección al instituto Ineca. Sobre este área libre de impuestos, apeló a la «unidad y a creérnoslo, porque si no el Gobierno de España, sobre el que la Diputación confía en obtener complicidad, no se implicará en ello». «Nos lo tenemos que tomar todos en serio», apostilló Castillo en directa alusión a Gobierno central, autonómico y local, Autoridad Portuaria, y a los distintos sectores empresariales de la provincia.

Respecto a la inversión territorializada del Presupuesto de la Generalitat para el próximo año, en los capítulos seis y siete de inversión directa y transferencias de capital, que se elevan a 132 millones de euros, como explicó hace unos días el conseller de Hacienda, Vicent Soler, el titular de FOPA, Javier Verdú, aclaró que «no hablamos de inversión como tal, porque no existe ni una sola obra nueva, salvo en el caso del postrasvase del Júcar-Vinalopó». Además, los empresarios critican que solo hay consignados 5,5 millones para este proyecto en 2016, mientras que el resto de gasto, hasta 35 millones de euros, se prolongará en los ejercicios de 2018 y 2019.

Sobre el Gobierno de España, dijo que en Alicante ha hecho de la obra pública «un año nefasto». «Queremos pensar que se debía a la ausencia de Gobierno definitivo por el olvido de obras tan emblemáticas como los accesos al aeropuerto, que ya tenía partidas comprometidas para 2016, o el tercer carril en Redován, si bien ya era hora de que se adjudicara la variante de Benissa; ahora ya tenemos Gobierno, aunque con pactos, y deben salir obras para la Comunitat y para Alicante», añade.