Las Provincias

El concurso de residencias del Consell favorece a las grandes y prima el precio

Ancianos en una residencia, en una imagen de archivo. :: tino calvo
Ancianos en una residencia, en una imagen de archivo. :: tino calvo
  • Los centros pequeños tendrán muy difícil optar a la concesión del servicio, ya que no se admiten ofertas inferiores a 10 plazas

«Los requisitos que se han marcado van a dejar a un gran número de residencias fuera del concurso». Así de claro se mostró el jueves José María Toro, director general de la Asociación Empresarial de Residencias y Servicios a Personas Dependientes de la Comunitat (Aerte), a la hora de valorar las condiciones de la licitación de las 3.300 nuevas plazas en centros residenciales para personas mayores que la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas va a concertar con empresas privadas en la Comunitat; un modelo duramente criticado por Compromís en su etapa en la oposición, pero que ahora adopta para hacer frente a las listas de espera.

Sin embargo, y frente a la información proporcionada el pasado lunes por el departamento que dirige Mónica Oltra, de que «se trata de un concurso abierto a todas las empresas, con la incorporación de cláusulas sociales, antimonopolio», y que prima la calidad del servicio frente al precio, desde Aerte cuestionaron que la realidad sea exactamente esa.

Por una parte, y a la hora de valorar las ofertas, se tendrán en cuenta cuestiones como la presencia de enfermeros las 24 horas del día en los centros, contar con un baño y con climatización individual en cada habitación, o que los usuarios puedan elegir entre dos menús distintos; requisitos muy difíciles de asumir para las residencias de menor tamaño. En Aerte opinan que «se podrían haber utilizado otros criterios que reflejasen mejor la atención, como las certificaciones de calidad, los programas de atención innovadores centrados en la persona, o mejoras en el ratio de personal de atención directa como los gerocultores».

Por otra parte, Toro resaltó que «no tenemos muy claro la cuestión de las cláusulas antimonopolio, ya que se hace una limitación por centros, pero no por lotes o por entidad, por lo que en determinados lotes las plazas pueden quedar copadas por un empresa con mucha presencia en la zona». En concreto, la conselleria divide las 3.300 plazas en 13 lotes para distintas zonas de la Comunitat. Cada uno de ellos establece las plazas que se concertarán en cada zona, y varían entre 90 y 460 por paquete. Los centros que aspiren al concurso pueden ofertar como máximo el 40% de sus plazas, siempre y cuando no superen las 35, pero para Aerte es «preocupante» que se establezca en 10 el mínimo de plazas que se pueden concertar por cada centro. «Nos parece un numero excesivo para muchas residencias pequeñas por lo que les limita, de nuevo, el acceso al concurso». Ante esta situación, la patronal teme que se acabe produciendo concentración de plazas en una serie de residencias, «frente a la capilaridad que planteábamos».

Otro aspecto relevante son los criterios con los que se evaluarán las ofertas. El aspecto que más puntúa es el de la proposición económica (con un máximo de 35 puntos sobre 100), seguido de la calidad del servicio (30 puntos), las características del edificio (20 puntos) y el aporte de servicios adicionales (15 puntos). Por ello, y pese a que se ha reducido la ponderación de la parte económica, «al fijar esos requisitos de entrada, al final y una vez cumplidas todos las opciones, el resultado dependerá de la oferta económica», resumieron desde Aerte. Aún así, la patronal valoró la adjudicación como «muy objetiva», ya que «se trata de cumplir con una serie de requisitos, aunque creemos que estos criterios podrían haberse enfocado más a la calidad del servicio».

Precisamente esta calidad es la que cuestionan también los trabajadores. Alfonso Valero, responsable de Dependencia de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CC OO, lamentó que entre los requisitos no se exija un aumento de los ratios de trabajadores por usuario, ya que los actuales, aunque legales, son «muy insuficientes». También criticó que no se hayan tenido en cuenta las dimensiones de los pasillos, las habitaciones o los baños a la hora de maniobrar con las grúas en los pacientes que los requieren.