Las Provincias

Arrestan a cuatro niños por acosar a una compañera de clase en Alicante

Salida del Colegio Sagrados Corazones de ALicante donde estudian los cuatro menores detenidos por acosar a una compañera.
Salida del Colegio Sagrados Corazones de ALicante donde estudian los cuatro menores detenidos por acosar a una compañera. / Álex Domínguez
  • Las vejaciones, cometidas por tres chicas y un chico de 14 años, comenzaron el curso pasado y continuaron durante el actual a pesar de que la víctima se cambió de colegio

La vida de una estudiante de Alicante se tornó un infierno hace aproximadamente un año como consecuencia del acoso escolar. Cuatro menores, tres chicas y un chico, todos ellos de 14 años, la sometían desde entonces a todo tipo de humillaciones e insultos cara a cara y en presencia de terceros, a través del teléfono móvil y también en las redes sociales, donde los presuntos infractores, según ha constatado la Policía Nacional, habían creado un perfil falso para poder dar rienda suelta a su fijación contra la perjudicada, una compañera de clase de la misma edad.

Primero, la niña mantenía en silencio las vejaciones de las que era objeto. Pero poco a poco sus fuerzas fueron mermando, hasta el punto de que un día no pudo aguantar más y sufrió una crisis de ansiedad en su colegio. Esta situación terminó de destapar todo lo que llevaba meses soportando. Sus padres reaccionaron de inmediato y tomaron la decisión de cambiarla de centro educativo para que su hija recuperase la normalidad.

Pero ni aún así. Los presuntos acosadores, según denuncia la familia afectada, continuaron con sus prácticas. El asunto fue denunciado ante la Policía Nacional, cuyos especialistas de la Brigada Provincial de Policía Judicial abrieron una investigación para depurar responsabilidades.

Las pesquisas llevaron a la identificación de los supuestos responsables del acoso escolar o 'bullying'. El primer arresto se produjo el pasado día 10, mientras que los demás se practicaron durante los días siguientes, según informaron ayer fuentes policiales. Los cuatro presuntos hostigadores quedaron a disposición de la Fiscalía de Menores para estudiar posibles medidas disciplinarias o de reeducación.

Supuestamente, las tres niñas y el niño de 14 años maltrataban psicológica y verbalmente a la víctima tanto en el aula como fuera del colegio y hasta en la puerta de su domicilio. La presión llegó a ser de tal magnitud que, en un momento determinado, la víctima ya no quería ir al centro educativo.

Los progenitores observaron que su hija presentaba síntomas de ansiedad y recibía, a través de su teléfono móvil, mensajes que la insultaban y vejaban. Con esta información, los agentes se pusieron manos a la obra para esclarecer los hechos, según informó la Comisaría Provincial. De ese modo, se pudo averiguar que el acoso a la menor comenzó durante el curso anterior. Y, aunque la adolescente ya había cambiado de colegio, la situación prosiguió durante el presente año, principalmente con hostigamientos a través de internet.

Los acosadores crearon un perfil falso en una conocida red social, desde el cual, ocultando su verdadera identidad, se mofaban de la víctima. Además, la menor recibía con mucha frecuencia mensajes humillantes en su teléfono móvil, tal y como detallan fuentes policiales. La investigación, llevada a cabo por la Brigada Provincial de Policía Judicial de Alicante, culminó con la detención de los cuatro menores como presuntos autores de un delito contra la integridad moral.

Los padres de la niña fueron «alertados por la pediatra» acerca de los síntomas que mostraba su hija. La adolescente acudió a los servicios sanitarios tras sufrir un ataque de ansiedad, según confirmó ayer la portavoz de Participación Ciudadana de la Comisaría Provincial de Alicante, Marta García. «Este tipo de situaciones solo tienen una salida que es la denuncia», advirtió, al tiempo que recalcó que la sociedad no puede permitir que «ni un solo menor más sufra por un tema de acoso escolar».

García detalló que el 'bullying' se inició el pasado curso «con humillaciones, instigaciones e insultos», pero la menor «no dijo nada porque las víctimas sufren la situación en silencio», y se mantuvo al comienzo del actual. «El problema es que, cuando entran en juego las nuevas tecnologías, el acoso dura 24 horas al día, los 365 días del año», recalcó.

«Cuidar a la menor»

Sobre la víctima, García dijo que «no está bien», pero hizo hincapié en que «el primer paso es evidenciar el problema, y una vez que se evidencia hay soluciones y lo que no se puede hacer es victimizarla». Agregó que «la respuesta del centro (del que se dio de baja la niña) es buena, están involucrados, y han detectado que existía un problema. Pero lo más importante es cuidar a la menor», razonó. La agente expuso que es positivo que la chica haya exteriorizado su padecimiento, «lo que en un caso de acoso escolar es básico, porque al final un niño asume que se merece el mal trato de sus compañeros y eso no se puede permitir».

En cuanto a la gestión del uso de las redes sociales, la portavoz policial subrayó que debe ser compartida entre padres e hijos porque «no se puede prohibir» que un menor se abra una cuenta, ya que existe «absoluta disponibilidad de acceso a internet en cualquier sitio y se deben concienciar».

La agente destacó que la Policía trabaja en el Plan Director para la Convivencia Escolar desde hace cinco años, que incluye charlas sobre el acoso escolar y riesgos ligados a la Red. A los menores se les conciencia de que lo que hacen en internet tiene consecuencias en su vida diaria.