Las Provincias

Absuelto de encerrar a su pareja e intimidarla porque le dejó unas llaves

  • La víctima aseguró que el acusado la había amenazado con matarla si veía a la Policía y que no escapó de la vivienda porque temía que le hiciera daño a su hijo

La Audiencia Provincial ha impuesto una pena de dos años de prisión, uno por amenazas y otro por lesiones, a un acusado de dar una paliza a su pareja con la que llevaba solo tres meses de relación y de retenerla en su vivienda de Alicante bajo coacciones. Sin embargo, el tribunal de la Sección Primera ha absuelto al procesado, de 28 años y nacionalidad cubana, del delito de detención ilegal porque la mujer disponía de un juego de llaves, a pesar de que ella adujo que permaneció en la vivienda por temor a que le pasara algo a su hijo. Además, la víctima relató que el hombre la había amenazado de muerte a ella y a sus padres «si veía» que la Policía aparecía porque lo hubiera denunciado.

Los magistrados dudan de que se produzca la retención ilegal, como hiciera el Ministerio Público durante su informe final en el juicio celebrado el 10 de noviembre. El hecho de que guardara un juego de llaves y conservara el teléfono móvil ha posibilitado que el tribunal exonere al reo. Ella, en cambio, sostenía que el hombre la había amenazado con hacer daño a su hijo, de tan solo cuatro años de edad.

La relación sentimental se inició en mayo de 2014 y ya el 9 de julio de ese año comenzaron los malos tratos. Esa noche, en torno a las once, el acusado había ido a recoger a la víctima y a su hijo de una fiesta de cumpleaños. Cuando llegaron a casa, el hombre, alterado, profirió insultos a la mujer tales como que era una «puta y una borracha» y le asestó varios puñetazos por todo el cuerpo. Además, la perjudicada sufrió una herida en el muslo con un objeto cortante.

A partir de entonces y hasta la noche siguiente, el procesado dejó encerrada a la mujer en la vivienda. Le dijo que no saliera para que nadie pudiera ver los evidentes hematomas que sufría a causa de los golpes. Para ello, cerraba con llave cada vez que abandonaba el piso y se llevaba al menor consigo. Finalmente, la víctima mandó un mensaje a una amiga que pudo alertar a los agentes de la Policía Nacional para que se personaran en la vivienda. La mujer, presa del pánico, no abrió pese a la insistencia de los agentes «por miedo».

El padre de la víctima entregó unas llaves a los agentes para que pudieran acceder a la casa. Sin embargo, cuando regresaron se toparon con que el procesado había bloqueado la cerradura de la puerta. La mujer convenció al penado para que huyera antes de que volvieran los funcionarios policiales y aprovechó para salir ella.

Al día siguiente, el sujeto llamó a la muchacha para reiterar sus amenazas de muerte hasta que se puso al teléfono su padre con el fin de que cejase en sus intentos por atemorizarla, tal y como ha quedado acreditado en la sentencia de la Sección Primera de la Audiencia Provincial.

El tribunal impone al reo la imposibilidad de acercarse a su expareja a menos de 500 metros por un tiempo de cinco años, así como una indemnización de 240 euros.