Las Provincias

La reválida de Bachillerato se mantiene este curso e incluirá ejercicios orales de inglés

El ministro de Educación y portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo. :: EFE/Juan Carlos Hidalgo
El ministro de Educación y portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo. :: EFE/Juan Carlos Hidalgo
  • Directores, familias y estudiantes valencianos alertan de la incertidumbre que existe en los centros y piden volver a la Selectividad

La prueba final de 2º de Bachillerato, la reválida, seguirá vigente este curso independientemente de la aprobación de la propuesta socialista en el Congreso para su eliminación. Aunque carecerá de efectos académicos, habrá que hacerla si se quiere estudiar una carrera. Al menos así lo considera el Ministerio de Educación, que a través de su máximo responsable, Íñigo Méndez de Vigo, quiso lanzar ayer un mensaje de tranquilidad a familias y alumnos en una entrevista en la Cadena Cope, calificando lo sucedido en la cámara de «juego político». Y es que se ha llegado a interpretar que la toma en consideración de la proposición de ley supondrá tumbar la próxima convocatoria, opción que no contempla el Gobierno.

Desde el departamento insistieron ayer en que la reválida se mantiene. Señalaron que no se puede eliminar porque el resultado servirá para calcular la nota de acceso a la universidad, o lo que es lo mismo, asumirá las funciones de la Selectividad. También apuntaron que cuando la propuesta socialista se oficialice la prueba se habrá realizado con total seguridad teniendo en cuenta los prolongados trámites parlamentarios que debe superar.

El convencimiento del ministerio es total. De hecho, ya dispone del borrador de la orden que recoge las características concretas de la evaluación. Incluye el tipo de preguntas que se permiten a las autonomías -que se encargarán de diseñarla y aplicarla-, las fechas, la duración y los contenidos que se pueden medir en cada materia, así como su peso en la calificación de los respectivos exámenes. Hay que recordar que la principal diferencia respecto a la Selectividad actual es que estos estarán centralizados, en lugar de depender de cada comunidad. La orden debe publicarse en el BOE antes del próximo día 30.

No es la única novedad respecto al modelo actual. Por ejemplo, el borrador incluye ejercicios orales en la asignatura de Lengua Extranjera. Si bien es cierto que en ediciones anteriores de la PAU se llegó a valorar la idea e incluso se hizo alguna prueba piloto, nunca se materializó. En cambio, en la reválida se evaluará el desempeño de los alumnos en comprensión y producción oral. Por ejemplo, si «comprende instrucciones, anuncios, declaraciones y mensajes detallados cara a cara o por otro medios en lenguaje estándar y a velocidad normal»; o si «participa con soltura en conversaciones informales cara a cara o por teléfono (...) en las que describe con detalle hechos, experiencias, sentimientos y reacciones (...) y responde adecuadamente a los sentimientos que expresan sus interlocutores». Es decir, no faltarán las audiciones en el examen de Inglés. Se trata de dos de los diferentes elementos que se podrán evaluar, y además, la parte oral supondrá un 40% de la nota de la materia, siendo el 60% restante el relacionado con el lenguaje escrito.

«La mayoría de directores consideramos que no se puede actuar así. Mantener la Selectividad tranquilizaría a los alumnos y sería de justicia. Si se decide incluir en diciembre preguntas tipo test, orales o asignaturas de 1º (como Filosofía) cuando no se hacía hasta ahora se les está penalizando. Se necesita tiempo para prepararlos», señala Jacint Martínez, director de instituto y miembro de Adies pv y de la subcomisión técnica para la elaboración de las PAU. Además, explica que este órgano está preparado por si se decide volver a la Selectividad y reconoce que la «incertidumbre» se mantiene en los centros.

La misma idea traslada Màrius Fullana, de la Confederación de Ampas Gonzalo Anaya. Reconoce que la situación es «complicada» ante esta «bipolaridad entre el Gobierno y el Congreso». Aunque rechazan el filtro que también supone la Selectividad, considera que mantenerla sería «el mal menor para los alumnos». Para Benjamín Velasco, de la Asociación Valenciana de Estudiantes Asvaes, la proposición socialista «no despeja dudas» ni evita «la inestabilidad», de ahí que reclame la vuelta al sistema previo.

El otro escenario

Por otro lado, existe la posibilidad de que la tramitación de la proposición socialista finalice antes de que se haga la reválida en junio, lo que obligaría al Gobierno a suspenderla para cumplir el mandato del Congreso. Fuentes populares consideraron que no es un escenario factible. «¿Se atreverían a dejar a los alumnos sin margen para prepararse una hipotética Selectividad?», se preguntaban. En cualquier caso, sea porque se llega al pacto educativo, donde tendría difícil encaje ante el rechazo de la comunidad educativa, o porque la propuesta del PSOE se hace efectiva de cara a próximos cursos, todo apunta a que la convocatoria de la reválida para este ejercicio será la primera y la última.