Las Provincias

Los conserjes de los colegios solo trabajarán hasta las tres de la tarde en Alicante

Niños en el patio de un colegio, en imagen de archivo. :: lv
Niños en el patio de un colegio, en imagen de archivo. :: lv
  • RR HH acuerda con los empleados de los centros de jornada continua el cambio de turno, que entrará en vigor a partir del 1 de diciembre

Los conserjes de los colegios públicos de la ciudad trabajarán solo durante las horas lectivas de la jornada continua, es decir, de 7.45 a 15.15 horas, tras el acuerdo que han alcanzado los sindicatos locales con el alcalde, Gabriel Echávarri, y el concejal de Recursos Humanos, Carlos Giménez, según confirmaron a este periódico fuentes municipales.

Este acuerdo se deberá plasmar en la Mesa Negociadora de Personal convocada para este viernes para que entre en vigor desde el 1 de diciembre, si no antes, en cuanto el concejal firme el decreto oportuno. Esta medida afectará a unos 60 empleados municipales que trabajan en los colegios con jornada continua, la amplia mayoría.

El resto de horas explicaron desde la Concejalía de Recursos Humanos «no corresponden con la jornada lectiva y, por tanto, es potestad de la dirección del centro» la apertura del recinto y su cierre. Precisamente, los directores de los colegios habían pedido a la Concejalía de Educación que ampliara el tiempo de trabajo de los conserjes para que los centros abrieran también por las tardes.

Ahora, en horario partido, los trabajadores municipales sí hacían estas labores por la tarde, pero siempre hasta el final de la jornada lectiva. Del comedor se encargaban los responsables de las empresas y de las actividades extraescolares los monitores contratados por la Conselleria de Educación. «Es de su competencia», explicaron desde el departamento que dirige Giménez.

De esta manera, se adecúa el horario de los conserjes de los centros escolares al del resto de funcionarios municipales (salvo casos especiales como bomberos o policías). Era el sentir mayoritario del colectivo, que también quería tener las tardes libres, algo que comprendió el alcalde y acordó el cambio.