Las Provincias

Rafael Morenza: «El mundo de la Defensa repercute en investigación y puestos de trabajo»

Morenza, en la entrada de la Delegación de Defensa. :: j. monzó
Morenza, en la entrada de la Delegación de Defensa. :: j. monzó
  • El coronel Rafael Morenza, nuevo delegado de Defensa de la Comunitat, asegura que la seguridad de los valencianos «la empiezan a construir los militares que sirven a miles de kilómetros»

És un hombre de montaña. De paracaidas. De buceo. Pero Rafael Morenza, curtido en Operaciones Especiales, batalla ahora entre reclutas y reservistas, solicitudes administrativas relacionadas con el Ejército, gestiones laborales de militares o archivos castrenses. Es el nuevo delegado de Defensa de la Comunitat Valenciana, un coronel convencido de las bondades de las Fuerzas Armadas para la investigación y el empleo cuyo reto es «acercar la cultura de la Defensa a los valencianos, que la sociedad vea normal ver militares por la calle».

-Aterriza en su nuevo puesto con nueva jefa, María Dolores de Cospedal.

-Va a ser la segunda mujer en nuestro mando. Para nosotros es un orgullo que así sea. Todo militar está educado a obedecer. Ella se va a dar cuenta del potencial bajo su mando y creo que cada día va a ir más contenta al trabajo conforme nos vaya conociendo.

-¿Qué retos se plantea para su nuevo cargo?

-Quiero acercar la cultura de la Defensa a los valencianos, que la sociedad considere normal ver a un militar uniformado por la calle.

-¿Después de años de servicio en Operaciones Especiales no le resulta frío este puesto más administrativo?

-(Risas) Es una pregunta que me han hecho muchas veces. También soy diplomado en Estado Mayor y no me sorprende la administración. Sí que me ha sorpendido esta delegación por su elevada organización y alto nivel de servicio. Sólo nos supera en calidad certificada una administración de la provincia de Valencia, la tesorería general de la Seguridad Social.

-El reclutamiento es un brazo de la delegación. ¿Sigue teniendo tirón el Ejército entre los jóvenes?

-Sin duda. Cada vez más. Este año hemos tenido unas 2.500 solicitudes de jóvenes sólo para tropa. Y también crece el numero de solicitudes para militares de carrera. El perfil es cada vez más alto, con niveles de preparación impensables hace unos años. Hasta solicitantes que llegan con doctorado. Y hay que sumar 192 civiles que se han presentado como reservistas voluntarios. Tenemos desde electricistas a profesores o un notario.

-¿Considera que hoy en día hacen falta más soldados o más potencial de Fuerzas Armadas?

-No. Pero sí más calidad. En personal se ha conseguido y en material vamos en camino. OTAN y Europa nos pide que invirtamos el 2% del PIB en Defensa.

-¿Y se cumple?

-No. Estamos en el 0,8%. La sociedad se tiene que dar cuenta de que el mundo de la Defensa repercute en investigación y puestos de trabajo. La seguridad es lo más importante que hay. Es como la salud. Sólo se valora cuando se pierde. Y la empiezan a construir los militares que sirven a miles de kilómetros. La sociedad debe aprender a conocer y valorar el papel del Ejército.

-¿Entonces temerá a los políticos que sólo aprecian belicismo?

-Creo que en la Comunitat Valenciana no hemos tenido ese problema todavía. Al menos, los que yo conozco. La semana que viene, por ejemplo, me recibe Ribó. Hasta Puigdemont, al que conocí destinado en Catalunya, ha reconocido como alcalde la labor del Ejército.

-¿Y no aprovechó usted para convencerle de la unidad de España o él a usted del separatismo?

-¡No, no! De eso no se habla.

-EE.UU. es pieza clave en materia militar. ¿Esta usted entre los que desconfía de Trump?

-No tengo ningún miedo a Trump. Una cosa es llegar al poder y otra estar en el poder. Es una persona inteligente o sus asesores le harán ver la importancia de la seguridad, que pasa por trazar alianzas.