Las Provincias

Exculpan a un presunto violador al recabar su ADN sin estar su abogado

  • El hombre estaba acusado de agredir sexualmente a una joven británica que se subió a su taxi sin licencia en un descampado entre Benidorm y La Vila, pero la Audiencia lo absolvió

El Tribunal Supremo ha confirmado la absolución del presunto falso taxista que fue acusado de agredir sexualmente a una joven británica en un descampado junto a la carretera que lleva a la Cala de La Vila Joiosa debido a que los investigadores recabaron una muestra de saliva para extraer su ADN cuando se hallaba detenido por otros hechos sin que su abogado estuviera presente. La sentencia, fechada el pasado 3 de noviembre, cuenta con el voto particular del magistrado Antonio del Moral por disentir del fallo de sus compañeros de Sala.

Los hechos ocurrieron el 17 de marzo de 2010, cuando el acusado se encontraba arrestado en dependencias de la Guardia Civil como sospechoso de un robo y prestó su consentimiento a que los agentes le realizaran un frotis en la boca. Más de tres años después, en julio de 2013, un informe pericial concluyó que su ADN era el mismo que el encontrado en la parte interna del sujetador de la víctima de una violación.

Esta joven, una ciudadana británica, denunció que un taxista le había agredido sexualmente en noviembre de 2008 cuando la llevaba a su domicilio tras pasar la noche de Halloween de fiesta con unas amigas. La muchacha montó en Benidorm en lo que parecía un taxi, aunque nunca se halló el vehículo pese a los registros efectuados por la Guardia Civil, y su conductor condujo hasta una zona apartada donde la violó. Tras la coincidencia del ADN, la testigo identificó por fotografía a su agresor en dependencias policiales, así como en una rueda de reconocimiento judicial.

El sumario fue instruido por un juzgado de La Vila, pero la Sección Segunda de la Audiencia de Alicante absolvió el pasado 19 de febrero al procesado, quien estuvo defendido por el letrado Juan Miguel Gualda. El tribunal determinó que la obtención de la muestra biológica del presunto violador no había respetado «las exigencias constitucionales relativas al derecho de intimidad y al de defensa», pues su abogado no se hallaba presente en ese trámite.

La Fiscalía recurrió el fallo en casación al apreciar que se había vulnerado su derecho a la tutela judicial efectiva tras rechazarse la validez de la prueba incriminatoria. Ahora, la sección primera de la Sala de lo Penal del Supremo ha desestimado el recurso del ministerio público y ha confirmado la sentencia de la Audiencia alicantina. «No cabe afirmar como indudable que la norma facultara ese consentimiento sin la asistencia letrada», según la sala, que recuerda la posibilidad que había durante la instrucción de repetir la prueba de ADN con el abogado delante.

El fallo concluye que la obtención de restos biológicos «forma parte de una diligencia de reconocimiento de identidad» y, como tal, en ella debe intervenir el abogado del imputado.

El magistrado Antonio del Moral ha emitido un voto particular en el que disiente de sus compañeros, pues no cree que fuera «exigible a los agentes atenerse a un condicionante (asistencia letrada) que no estaba plasmado en la ley ante un confuso panorama y una doctrina jurisprudencial vacilante y contradictoria».