Las Provincias

La cifra de menores atendidos en urgencias de la Comunitat por consumo de alcohol se duplica en 4 años

Acceso a Urgencias del Hospital Clínico de Valencia, en una imagen de archivo. :: irene marsilla
Acceso a Urgencias del Hospital Clínico de Valencia, en una imagen de archivo. :: irene marsilla
  • La media de edad de los niños hospitalizados con una intoxicación etílica no supera los 13 años

En los últimos cuatro años, el número de menores que han ingresado por alcohol en las urgencias valencianas se ha duplicado. Esta es una de las principales conclusiones que resalta la Conselleria de Sanidad después de analizar los indicadores de urgencias hospitalarias relacionadas con el consumo no médico de drogas psicoactivas.

De entre el volumen total de urgencias atendidas relacionadas con el alcohol, las de menores de edad constituyen el 8,3% pero, para Sanidad, «las características de este grupo poblacional hace que este tipo de hechos se asocien a toda una serie de riesgos y, por tanto, a la consideración de esta situación como preocupante». Además, hace cuatro años el porcentaje no superaba el 5,9% del total.

El caso de la niña de 12 años fallecida en Madrid el pasado 1 de noviembre, después de ingerir una gran cantidad de alcohol y permanecer cuatro días en coma, incrementa si cabe todavía más las alertas ante esta creciente tendencia. Además, los expertos también ponen el acento en que el nuevo modelo de consumo de alcohol que están detectando entre los más jóvenes es el denominado 'binge drinking' o atracón (ingesta de cinco o más copas de bebidas con una alta graduación en menos de dos horas), lo que incrementa el riesgo de intoxicaciones etílicas y, por tanto, de complicaciones sanitarias.

Así, el citado indicador de urgencias, explican desde la conselleria, se construye desde la recogida de información de una muestra de nueve hospitales de la Comunitat, y que se seleccionan aleatoriamente por el Observatorio Español de la Droga y las Toxicomanías una semana al mes. En concreto, se trata de los hospitales General y Provincial de Castellón, la Plana de Vila-real, el Clínico, la Fe, el General y el Peset de Valencia, el General de Alicante y el hospital de Elche.

Fórmulas

En base a este dato, se aplican dos fórmulas para obtener indicadores estimativos de menores atendidos anualmente en el ámbito de actuación de estos centros hospitalarios y en relación a la población con SIP en la Comunitat. En el caso de los menores de edad, el indicador de urgencias hospitalarias por alcohol en una semana de 2015 en la muestra de los nueve hospitales seleccionados es de 96. Por su parte, el indicador anual sería de 416 urgencias hospitalarias por alcohol en menores (se multiplica la frecuencia por 52 semanas y se divide por 12 meses) y, en relación a toda la población con SIP, ascendería a 966,54 urgencias hospitalarias (como resultado de dividir las frecuencias estimadas anuales entre el resultado de la división de la población con SIP de los hospitales de muestras con la población total con SIP en la Comunitat). Cuatro años antes (en 2011), estos indicadores estaban en 208 y 483,27, respectivamente; lo que supone prácticamente la mitad que en el ejercicio 2015.

Por tanto, y extrapolando los datos de Sanidad, en el área de influencia de los citados nueve hospitales, se atenderían en la actualidad alrededor de 5.000 urgencias en menores relacionadas con el consumo de alcohol al año, mientras que en el total de la Comunitat la cifra podría superar las 11.000 atenciones a niños y jóvenes cada ejercicio.

En cuanto a la edad de estos niños atendidos, la media se sitúa en 13,41 años. «Se observa que un 24% de los casos tienen 14 años, y que se han encontrado episodios de niños de 13, 12 y hasta de 8 años», subrayan desde la conselleria. Y el botellón suele estar detrás de buena parte de los casos.

Desde Sanidad, además, indicaron que las prevalencias de patrones de consumo de riesgo (borracheras y 'binge drinking') en menores de edad (especialmente entre los 14 y los 18 años) revelan, entre otras cuestiones, «una alta disponibilidad de acceso a bebidas alcohólicas por parte de estos menores, así como, en ocasiones, una falta de control socio-parental sobre esta conductas de ocio». Por ello, desde Sanidad apuntaron a la necesidad de reforzar las estrategias preventivas sobre el ámbito familiar y sobre el ámbito comunitario, especialmente sobre el mundo de la hostelería.