Las Provincias

Igualdad nombra a mujeres en el 70 % de los cargos de libre designación

  • Combatir "la brecha salarial" es una de las prioridades de la Conselleria

Los cargos de libre designación con los que cuenta la Vicepresidencia y Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas están ocupados hasta cerca de un 70 por ciento por mujeres, ya que el 63,3 por ciento de las subdirecciones y jefaturas de servicio están ocupadas por ellas, una cifra que se eleva hasta el 68 por ciento en el caso de las jefaturas de sección.

El secretario autonómico de Inclusión y de la Agencia Valenciana de la Igualdad, Alberto Ibáñez, ha afirmado que las cifras de la conselleria evidencian que la igualdad laboral y salarial es una cuestión prioritaria para este departamento, aunque ha reconocido que todavía queda mucho por hacer en el conjunto de la Administración, y ha señalado que el instrumento para ello son los distintos planes de igualdad de las consellerias.

Estos planes, que se están elaborando desde Sanidad, Educación o Función Pública, incluyen "medidas y acciones concretas para promocionar a las mujeres dentro de la Administración y combatir la discriminación laboral existente, así como otras iniciativas para luchar contra la feminización de la pobreza" que ponen de manifiesto los estudios que se hacen sobre exclusión social, ha explicado.

Ibáñez ha incidido en que combatir "la brecha salarial" es una de las prioridades de la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, y ha destacado que, por ese motivo, el capítulo I del presupuesto para el año 2017, el referente a personal, contempla una reclasificación de 1.873 puestos de trabajo, que afectarán a 2.167 personas, de las que un 78,31 por ciento son mujeres y un 21.69 por ciento son hombres.

El secretario autonómico ha afirmado que con esta ampliación presupuestaria se hace "justicia histórica", ya que implicará la reclasificación de todas las plazas de los servicios territoriales y de los centros, ampliando la jornada de 36,15 a 38,45 horas semanales, lo que implica la equiparación salarial con el resto del personal funcionarial de los servicios centrales.

De esta manera, ha incidido, "se pone fin a una discriminación muy antigua que padecía un colectivo altamente feminizado y con una fuerte presión asistencial", que se ve beneficiado con medidas como ésta que permiten "luchar contra la feminización de la pobreza y eliminar la brecha salarial que existe entre mujeres y hombres", además de caminar hacia la eliminación del "techo de cristal".

"Se trata de ir suprimiendo pequeñas barreras invisibles, sutiles, que generan desigualdades y que son prácticamente imperceptibles", ha manifestado Ibáñez, quien ha destacado que, con esta ampliación de horario, "además de hacer justicia, se mejorará el servicio y se evitará la rotación de personal y la falta de cobertura de algunos puestos que hasta ahora estaban peor clasificados".