Las Provincias

Alicante se enchufa a los eléctricos

Uno de los coches eléctricos que tiene la Diputación Provincial en el punto de recarga para estos vehículos ubicado en el Museo Arqueológico Provincial (MARQ), con técnicos de la institución.
Uno de los coches eléctricos que tiene la Diputación Provincial en el punto de recarga para estos vehículos ubicado en el Museo Arqueológico Provincial (MARQ), con técnicos de la institución. / J. P. Reina
  • Medio centenar de estos coches se han comprado en 2016 frente al único que había en 2011

Las ventas de coches híbridos y eléctricos en la provincia de Alicante continúan dibujando una línea creciente. Los híbridos -que combinan motores de combustión y eléctricos- siguen liderando el sector de los automóviles sostenibles con el medio ambiente. Hasta octubre de 2016 se han matriculado en la provincia 792 vehículos híbridos frente a los 344 del año anterior, lo que supone un incremento del 130 por ciento, según datos de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles (ANFAC).

La provincia de Alicante, con respecto a toda la Comunidad Valenciana, lidera en términos porcentuales el incremento en el uso de este tipo de vehículo. En Valencia el aumento de las ventas en el mismo periodo se sitúa en un 51,3 por ciento - con un total de 1.114 coches- y en Castellón un 71 por cien - con 276 vehículos-.

El mercado de coches puramente eléctricos lleva una evolución más modesta pero ha experimentado un importante ascenso en el número de unidades en los últimos cinco años teniendo en cuenta que en 2011 solo se produjo la venta de un automóvil eléctrico en toda la provincia. En lo que llevamos de 2016 se han vendido un total de 54 vehículos eléctricos puros mientras que el pasado año fueron 60.

El total de unidades puestas en circulación en Alicante en ambas modalidades -híbridos y eléctricos puros- ha sido, durante los primeros diez meses del año, de 846, lo que supone un 131 por ciento más que en el mismo periodo de 2015.

En el conjunto de España se han matriculado hasta octubre 25.134 vehículos eléctricos e híbridos, lo que supone, según Anfac, el mejor volumen de su historia. Desde el año 2011 hasta la fecha se han matriculado en nuestro país más de 107.000 coches con estas tecnologías alternativas al uso del petróleo. Aún así, todavía estamos lejos de alcanzar las cifras de otros países europeos con niveles de concienciación medioambiental superiores. Noruega lidera con diferencia el uso de este tipo de vehículos, seguida de Francia - que se ha situado a la cabeza en número de ventas este año- Reino Unido y Alemania, según recoge el portal movilidadeléctrica.com.

Las ayudas públicas directas han contribuido en España a aumentar considerablemente las ventas. El Ministerio de Industria, Energía y Turismo está preparando un borrador para reactivar el 1 de enero de 2017 el Plan Movea de ayuda al impulso de los vehículos no contaminantes. Desde el Ministerio han anunciado que el presupuesto será de 16,6 millones de euros, la misma dotación de la edición de 2016 y cuya cuantía se agotó a los pocos meses de abrirse la convocatoria debido a la gran demanda generada.

El Gobierno prevé reducir en esta ocasión la cuantía de cada subvención a un máximo de 4.000 euros para las empresas, mientras que los clientes particulares podrán optar a ayudas de hasta 5.500 euros tal y como contemplaba el plan anterior.

Puntos de recarga

Uno de los obstáculos de la movilidad eléctrica son los puntos de recarga debido a la limitada autonomía de los vehículos. En julio del año 2010 se instalaron los primeros en la ciudad de Alicante. La apuesta la hizo la empresa Garaje Europa instalando enchufes en sus aparcamientos públicos de Gran Vía y Babel. En la actualidad, según la web 'electromaps.com', hay disponibles una veintena de puntos en diferentes emplazamientos de la ciudad y su área metropolitana, entre ellos, la Universidad de Alicante y el MARQ .

El municipio de Alcoy destaca en la provincia por su apuesta en materia de instalación de estaciones de recarga en vía pública. El Ayuntamiento, Fenie Energía y la Asociación Provincial de Empresarios de Montajes Eléctricos y Telecomunicaciones (Apeme) colaboraron en marzo de 2015 en la instalación de seis puntos en diferentes barrios del término municipal.

El sector de los instaladores eléctricos está llevando a cabo diferentes acciones para impulsar el uso de estos vehículos y dar respuesta al progresivo aumento de la demanda de puntos de recarga. La comercializadora Fenie Energía, surgida en 2010 de la Federación Nacional de Empresarios de Instalaciones Eléctricas a la que pertenece la alicantina Apeme, suscribió en julio de este año el llamado 'Pacto de Sevilla', por el cual todos los agentes adheridos a él - de momento en tono a un centenar- se comprometen a instalar al menos un punto de recarga hasta finales de 2016.

El objetivo es aumentar su número para cubrir la mayor parte del territorio nacional. Las recargas son gratuitas para el usuario y no se necesita ninguna tarjeta para llevarla a cabo ya que los puntos están recogidos en una aplicación para 'tablets' y 'smartphones' llamada 'Fenie Energía Recarga' de tal forma que al realizar el correspondiente registro, el usuario ya queda identificado y puede acceder directamente al punto que desee. La aplicación permite, además, conocer la disponibilidad de las estaciones en tiempo real así como reservar la hora y el punto más cercano.

El director de la Asesoría Técnica de Apeme, Juan Miró, explica que este tipo de vehículos tiene un doble beneficio. Por una parte, la contaminación es cero, ya que no emiten gases a la atmósfera ni producen ningún tipo de ruido, y por otra la eficiencia energética no tiene competencia con respecto a los de combustión. «El rango de rendimiento de un motor térmico con respecto al combustible no supera el 25% mientras que en un coche eléctrico el rendimiento energético se sitúa entre un 80 y un 90%», asegura.

El coste por kilómetro, según Miró, tampoco es comparable. «Un vehículo diesel, por ejemplo, nos puede suponer un coste de seis euros por kilómetro recorrido y en un coche eléctrico se sitúa en 1,5 euros a los 100 kilómetros. Además, las piezas del motor tienen un desgaste mucho menor y se reduce el coste de mantenimiento y las reparaciones. No tienen competencia en cuanto a su eficiencia y rentabilidad», subraya.

El precio fue durante algunos años uno de los frenos para los potenciales compradores. Sin embargo, las ayudas directas del Plan Movea y la apuesta decidida de los fabricantes de vehículos han equiparado prácticamente los precios de este tipo de vehículos con respecto a los de combustión.

Según Miró, la mayor autonomía de los nuevos modelos, que alcanzan entre los 150 y los 180 kilómetros reales sin necesidad de recarga, ha contribuido al progresivo aumento de las ventas.

Toma de corriente

Respecto a los puntos de recarga, el director técnico de Apeme no considera que sea un problema esperar a que se generalice su instalación en la vía pública. «Lo normal es que el vehículo duerma en casa y por lo tanto sólo es necesario instalar en nuestros garajes una toma de corriente. Ninguna comunidad de propietarios puede oponerse a ello. La normativa es muy clara al respecto. De hecho no se tiene ni siquiera que pedir permiso. Es suficiente con comunicarlo al administrador. Al fin y al cabo sólo se trata de un enchufe con unas características un poco especiales y el coste de la energía lo asume el usuario en su contador. Necesitamos cambiar el chip, crear nuevos hábitos. Igual que cargamos nuestro móvil por la noche, lo mismo podemos hacer con nuestro vehículo eléctrico», asegura.

Miró añade que la rapidez en la carga ha dejado también de ser un problema ya que, si se precisa la recarga en algún punto de la vía pública, actualmente las baterías tardan unos 15 minutos en pasar del 20 al 80% de su capacidad. «El tiempo de tomarnos un café», afirma.

El director técnico de Apeme considera que, además de las ayudas públicas directas, el segundo paso que supondría el impulso quizás definitivo para el sector sería implementar ventajas fiscales.»Noruega, referencia mundial en el uso de estos coches, eliminó el IVA en la compra de estos coches y las ventas se multiplicaron por diez», explica. Otras de medidas de apoyo son, por ejemplo, permitirles circular por el carril bus o aparcar gratis en zonas de estacionamiento regulado como ya se hace en ciudades como Madrid y Barcelona. Estas acciones han podido llevarse a cabo gracias a que la Dirección General de Tráfico ha categorizado, por nivel de emisiones contaminantes, los 16 millones de vehículos que circulan en España.