Las Provincias

El Colegio de Odontólogos presenta cinco querellas por intrusismo

  • Un juez condena a un protésico dental que trató a dos pacientes en una clínica de Valencia que continúa abierta

El Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Valencia (ICOEV) ha interpuesto cinco querellas por intrusismo, todas ellas en lo que llevamos de año, contra personas que presuntamente ejercieron como dentistas, aunque no tienen la titulación, en cuatro clínicas privadas y un domicilio particular en Valencia y las localidades de Burjassot, Alaquàs y Aldaia.

En la actualidad, el ICOEV está personado como acusación particular en 10 casos de presunto intrusismo que se encuentran en distintas fases judiciales. El presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Valencia, Enrique Llobell, recuerda la extrema gravedad de estas prácticas ilegales porque «está en juego la salud de los pacientes».

Tras una querella presentada por el ICOEV en 2013, el Juzgado de lo Penal número 8 ha condenado por un delito de intrusismo profesional a un protésico dental que trató a pacientes en su clínica en la calle José Pérez Fuster, en el barrio valenciano de Patraix, pese a no tener el título de dentista. El gerente de este establecimiento fue descubierto y denunciado por el Colegio de Odontólogos tras recibir varias quejas de pacientes.

Además de la investigación realizada por un detective privado, que constató el intrusismo, dos pacientes manifestaron que el protésico dental participó en el tratamiento odontológico, lo que supone un delito. En su sentencia, el juez considera probados los hechos y le condena a pagar una multa de 2.880 euros y las costas procesales por la comisión de un delito de intrusismo profesional, que está recogido en el artículo 403 del Código Penal.

El acusado negó los hechos y declaró que sólo ejercía funciones de gerente y de financiación, pero tanto los testimonios de los pacientes como la investigación del detective contradijeron dicha versión. La querella se presentó en 2013 y las actuaciones ilegales sobre los pacientes se produjeron a partir de 2010. Desde entonces, la clínica ha permanecido abierta con total normalidad. El condenado manifestó ayer a LAS PROVINCIAS que no diagnosticó ningún tratamiento odontológico. «Tengo cuatro dentistas contratados en mi clínica y lo único que hice fue darle tres presupuestos al detective que se hizo pasar por cliente», aseveró el protésico dental.

Sin embargo, el Colegio de Odontólogos denunció ayer en un comunicado la gravedad de los hechos condenados y también mostró su preocupación al continuar la clínica abierta, según Llobell, «sin que la Administración tome más medidas para salvaguardar la seguridad de los pacientes».

Desde el ICOEV se recomienda a los ciudadanos corroborar que la persona que presta la atención bucodental es un dentista colegiado, tanto a través de su web (www.icoev.es) como en un buscador nacional (www.guiadentistas.es). En ese sentido, Llobell considera que la colaboración ciudadana y de las instituciones «es fundamental para luchar contra la lacra del intrusismo que afecta a las profesiones sanitarias».