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El incendio del marjal de la Safor arrasa 90 hectáreas de terreno protegido

  • La Guardia Civil abre una investigación para conocer las causas del fuego que se originó en Les Galerases de Xeresa y alcanzó parajes de Gandia

El incendio que se declaró el pasado miércoles por la tarde en el marjal de la Safor calcinó 90 hectáreas de terreno protegido hasta la mañana de ayer. El fuego ha hecho desaparecer miles de metros de cañizo del humedal y ejemplares de árboles autóctonos. Fue extinguido en la tarde de ayer.

El paraje está declarado por la Unión Europea como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Además es un Lugar de Interés Comunitario (LIC) y está en el catálogo de humedales de la Generalitat, lo que demuestra su alto valor medioambiental.

El fuego arrasó además el entorno de algunos ullals recuperados, como el del Samaruc. La mayor parte de la superficie quemada corresponde a la localidad de Xeresa, en un 90%, mientras que el 10% restante es territorio de Gandia.

Precisamente, fue en la Ciudad Ducal donde los efectos de las llamas tuvieron una mayor repercusión, ya que el humo generado por el fuego cubrió la urbanización Kentucky y en algunos momentos se estudió la posibilidad de desalojar el residencial, aunque no fue necesario.

Las llamas se iniciaron en la partida de Les Galerases, en un punto de difícil acceso, como destacó el alcalde de Xeresa, Tomàs Ferrandis, lo que indica a que se podría tratar de un fuego intencionado. El edil dijo que el fuego podía haber afectado a parcelas de naranjos cercanas si el viento hubiese soplado en esa dirección, pero esto no ocurrió.

En cualquier caso, añadió que el punto donde arrancó el fuego estaba alejado en más de un kilómetro del entramado urbano. El incendió comenzó poco antes de las 20 horas y en sólo 30 minutos ya había equipos de Bomberos rodeando el fuego desde tres puntos diferentes.

Sin embargo, la fuerza de las llamas hizo que el incendio se propagara con rapidez y se quemara buena parte del marjal de Xeresa. El 90% de la superficie quemada corresponde a esta localidad. El fuego llegó a Gandia, ya que iba de oeste a este, y se acercó a la carretera CV-605.

Efectivos de seguridad

Esto hizo que se movilizaran brigadas forestales y efectivos de la Policía Nacional y de la Policía Local, así como distintos grupos de voluntarios y de agentes medioambientales de la Generalitat, como relató ayer el concejal de Gestión Responsable del Territorio de Gandia, Xavi Ròdenas.

Estas dotaciones se colocaron en la zona norte de la playa, cerca del Pas de l'Escorredor. Este paraje es un paseo natural compuesto por varias decenas de eucaliptos. En este paraje se colocó uno de los camiones cuba de los bomberos para impedir que las llamas llegaran a la arboleda.

Los efectivos se ubicaron en tres zonas estratégicas para perimetrar el fuego y evitar que sobrepasara la zona de cañizo. El fuego se controló en un primer momento sobre la media noche, aunque los bomberos siguieron trabajando hasta las 4.30 horas, momento en que se retiraron buena parte de los operarios.

Pese a la labor de los bomberos, el cambio del viento hizo que se reavivara el fuego en algunas zonas y los efectivos volvieron al marjal sobre las 5.30 horas, precisó Ròdenas. Tras unas horas de trabajo, con el apoyo de equipos aéreos, las llamas se controlaron y en la mañana de ayer sólo quedaban pequeños focos humeantes.

El concejal de Gandia coincidió con el primer edil de Xeresa y dijo que todo hace pensar que el incendio fue provocado. Ròdenas salvó distancias entre este tipo de fuegos y uno forestal: «En un paraje de este tipo es hasta necesario un incendio en alguna ocasión para ayudar a que se regenere el ecosistema, pero nunca se puede provocar».

Quemas controladas

El regidor explicó que la «quema controlada» es algo habitual, ya que el cañizo crece mucho e impide el desarrollo de algunas especies o «la llegada de fauna». En cualquier caso, añadió, «no se puede tolerar que alguien queme un paraje cuando le parece». «Los cuerpos de seguridad intentarán dar con el culpable», agregó.

De hecho, el Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) ha abierto una investigación para determinar si ha sido intencionado. Ròdenas añadió que este incendio «ha generado una gran alarma social y un elevado coste» por el desplazamiento de efectivos.

Por todo ello remarcó que una quema de este tipo «tiene que ser consensuada» entre gobiernos locales, Generalitat y los actores de la zona: «Hace tres años se realizó una y había prevista otra para diciembre».

En este caso, dijo, el fuego ha calcinado el entorno de ullals recuperados, como el del Samaruc en Xeresa, y toda la infraestructura que había instalada alrededor, como pasarelas de madera, además de los árboles que fueron replantados.

Hipótesis abiertas

El delegado del Gobierno, Juan Carlos Moraques, estuvo ayer en Gandia y dijo que la Benemérita está investigando los motivos del fuego. Aseguró que todas las hipótesis están abiertas y que se baraja tanto que fuera un incendio intencionado como «una posible negligencia». En ese sentido dijo que hay que ser «muy cautelosos» y dejar trabajar a los cuerpos de seguridad.