Las Provincias

Las exportaciones valencianas, en riesgo

Exportaciones en riesgo
  • Los empresarios de la Comunitat, inquietos ante una posible subida de aranceles

Inquietud e incertidumbre. Dos palabras que no han dejado de sonar con fuerza en los últimos años por diversos factores geopolíticos, como el reciente Brexit, las tensiones entre la Unión Europea y Rusia, la amenaza terrorista o el amago de una nueva ralentización de la economía. Dos conceptos que son prácticamente inherentes y que ayer se tornaron más reales que nunca con la victoria de Donald Trump en las presidenciales de Estados Unidos.

En un mundo globalizado, no se puede ignorar que uno de los países más poderosos aspire a revertir los avances conseguidos en materia comercial. Unos avances, sin duda, prioritarios para una región tan exportadora como la Comunitat. Trump anunció durante su campaña una subida de aranceles y la revisión de los tratados comerciales con la idea de aupar una economía proteccionista. ¿Qué esperan los sectores valencianos del nuevo inquilino de la Casa Blanca?

«Desde la perspectiva del comercio agroalimentario, la victoria de Trump genera inquietud, porque a lo largo de la campaña ha dejado bien claras sus intenciones de subir aranceles», afirma la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA), que añade que el perjuicio afectaría sobre todo a las exportaciones de clementinas. «Se verían directamente perjudicadas, al igual que otros productos muy vendidos como el vino. Se encarecerían los costes hasta a saber qué punto», sentencia.

La sensación de incertidumbre es compartida por todos los agentes económicos de la Comunitat. Sin embargo, coinciden también en que cabe la posibilidad de que el nuevo presidente de Estados Unidos sea una persona diferente a la del aspirante exaltado, estrambótico y provocador mostrado en campaña.

En este sentido, el presidente de la patronal autonómica valenciana (Cierval), José Vicente González, considera que «lo dicho como candidato no será lo mismo que lo que hará en el despacho oval», con «todas las presiones» que tendrá. Pese a ello, no descarta los efectos que puede tener sobre la economía mundial y la valenciana el ascenso al poder del republicano: «Lo mejor hubiese sido el horizonte de estabilidad y predictibilidad que garantizaba Hilary Clinton. El principal problema de Trump es que es impredecible», concluye.

Por su parte, el secretario de la Asociación de Empresarios Textiles de la Comunitat (Ateval), José Serna, confiesa su «preocupación e inquietud» ante la idea de que el ambicioso tratado comercial entre la Unión Europa y Estados Unidos se quede en agua de borrajas y deje al sector textil sin la oportunidad de incrementar su actividad en el país. «Esperemos que una cosa sean las declaraciones de campaña y otra, la política real», subraya.

Al otro lado, con un discurso más relativizador y en un tono que llama a la calma, se encuentran el presidente de la Cámara de Comercio de Valencia, José Vicente Morata, y el del Clúster de Automoción de la Comunitat, Emilio Orta. «La situación no irá a peor, pero no podrá tampoco ir a mejor, ya que se ha perdido la oportunidad de avanzar en acuerdos comerciales», afirma Morata, quien asegura que el «statu quo» se mantendrá.

No es el momento de alarmas

Orta -representante del sector valenciano más potente en Estados Unidos gracias a la presencia de Ford en Almusafes- guarda «la esperanza de que el sentido común se imponga» y anima a que no se saquen lecturas anticipadas, cuando todavía quedan más de dos meses para que Trump tome posesión y haga su discurso programático. «Anticiparse a eso es especular y no es el momento de ser alarmista», espeta.