Las Provincias

Condenado a trabajos para la comunidad por poner explosivos en casa de su ex

  • El detenido en Santa Pola admitió en el juicio rápido que quebrantó la orden de alejamiento y colocó botellas con salfumán y papel de aluminio en la puerta de la vivienda

El hombre arrestado el pasado lunes por colocar artefactos explosivos a las puertas de la casa de su expareja en Santa Pola deberá cumplir una pena de 46 días en trabajos a la comunidad, así como una multa de 565 euros por los delitos de quebrantamiento de condena, amenazas, resistencia a la autoridad y delito leve de lesiones, ya que mantuvo un intenso forcejeo con los agentes de la Guardia Civil que lo apresaron. Además, la orden de alejamiento se prolonga dos años más tras la resolución facilitada ayer por fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV).

El acusado, de 45 años, confesó lo ocurrido en el juicio rápido que se celebró el martes, 24 horas después del arresto, y que se saldó con un acuerdo entre su defensa y el Ministerio Público. Por ello, tras la finalización de la vista celebrada en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer 1 de Elche, el procesado quedó libre a pesar de contar con abundantes antecedentes penales por violencia de género contra su expareja. De hecho, el mismo Juzgado de Violencia sobre la Mujer de la localidad ilicitana lo había condenado en dos ocasiones amenazas en el ámbito del maltrato en el año 2012 y en 2015. Por esta última sentencia, el reo tenía una orden de alejamiento que le impedía acercarse a menos de 500 metros de la afectada, pero no dudó en quebrantarla para seguir atemorizándola, tal y como recoge la sentencia dictada esta misma semana tras la comisión de los hechos.

El sospechoso dirigió sus pasos hacia la casa de la víctima el pasado lunes sobre las 19.30 horas pese a saber que no podía hacerlo. En el portal colocó varias botellas de vidrio que contenían salfumán y bolas de papel de aluminio. La reacción química generada al unir los dos compuestos desencadenó una explosión que, afortunadamente, no provocó daño a ninguna persona, como tampoco a las puertas del domicilio en el que vive su expareja y el hijo de ambos, como recoge el fallo judicial.

La Guardia Civil lo pilló 'in fraganti', ya que los agentes controlaban al sujeto por los continuados incumplimientos de la prohibición de aproximación. La mujer llamó a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad alertando de que había escuchado explosiones fuera de casa, por lo que los uniformados partieron rápidamente hacia la casa del sospechoso. Antes de llegar al domicilio, lo cazaron caminando con una tercera botella para preparar otra explosión.

Al percatarse de la presencia policial, el maltratador huyó mientras lanzaba el papel de aluminio y la botella, al tiempo que trató de esconderse en su casa, aunque los agentes lograron impedirlo después de un intenso forcejeo del que salió levemente herido un agente.

Aún puede ir a prisión

El penado cuenta también con una condena a seis meses de prisión impuesta por el Juzgado de lo Penal 3 de Elche, aunque el órgano sentenciador había suspendido la ejecución de la pena a condición de que no delinquiese en adelante. Dicho quebranto de los requisitos judiciales le pueden llevar directo a la prisión para cumplir el castigo. Por ello, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer 1 de Elche informará de la resolución al de lo Penal número 3, tal y como indicaron las citadas fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana.