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La lluvia apenas acompaña al frío y los embalses siguen bajo mínimos

La lluvia apenas acompaña al frío  y los embalses siguen bajo mínimos
  • La mitad del suelo de la Comunitat cuenta ya con menos de un 20% de humedad y los pantanos del Júcar se desploman al 26% de su capacidad

valencia. Los escasos 7,6 litros por metro cuadrado registrados el pasado sábado en Utiel ha sido la precipitación máxima contabilizada en la Comunitat durante la última semana, en un arranque de mes de noviembre caracterizado por el desplome de las temperaturas del pasado lunes (con mínimas de -1,5 grados en Ademuz) y por la escasez de precipitaciones. Las clásicas lluvias intensas de octubre y noviembre, por el momento, están faltando a su cita, por lo que continúa agravándose la sequía que sufre la Comunitat desde hace ya alrededor de dos años. Las reservas de los embalses continúan bajando y prácticamente la mitad del subsuelo del territorio valenciano cuenta ya con menos de un 20% de humedad (entre seco y muy seco, según la nomenclatura que emplea la Agencia Estatal de Meteorología).

En concreto, tal y como informó ayer el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, los pantanos del Júcar se encuentran ya al 26% de su capacidad, con 867 hectómetros cúbicos almacenados, mientras que los del Segura se han desplomado hasta el 22,1%, con 252 hm3. En sólo un año, ambas cuencas han pedido más de 550 hectómetros. Además, el último informe de seguimiento de indicadores de la sequía de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) establece que dos sistemas de embalses (Serpis y Marina Baja) se encuentran en situación de emergencia, otro en alerta (Marina Alta), cuatro más en prealerta (Cenia-Maestrazgo, Palancia-Los Valles, Turia y Vinalopó-Alacantí) y sólo dos en situación de normalidad (Mijares-Plana de Castellón y Júcar).

Y pese a que ayer continuaron las bajas temperaturas (por debajo de cero grados en el interior de Castellón), las precipitaciones volvieron a ser inapreciables (unos pírricos 0,2 litros en Utiel y Zarra como registros máximos), según la información de Aemet.

Esta carencia de precipitaciones viene perjudicando sobre todo a los cultivos valencianos. Los agricultores se ven obligados a incrementar los riegos y, por ello, las reservas de los acuíferos se resienten. Sin embargo, el Boletín Oficial del Estado publicaba ayer una obra que, al menos para parte de los regantes del canal Júcar-Turia, será beneficiosa. En concreto se trata de la nueva estación depuradora de aguas residuales de Oliva, que dispondrá de tratamientos terciarios de las aguas, por lo que será posible que éstas se puedan reutilizar para la agricultura. En concreto, la incorporación de este tratamiento terciario, de acuerdo con la nueva legislación, permitirá satisfacer además las necesidades de riego de la zona correspondiente del canal Júcar-Turia.

La reutilización de la totalidad de las aguas, además, permitiría disminuir el volumen anual de extracciones de recursos subterráneos destinados a uso de riego, lo que contribuiría a mejorar el estado de la masa de agua subterránea de Oliva-Pego, resaltaron desde el ministerio.

El caudal de aguas residuales que entra a la actual planta depuradora de Oliva, especialmente en verano, es muy superior a su capacidad de tratamiento, por lo que la mayor parte del caudal debe evacuarse al mar mediante un emisario submarino después del pretratamiento, concluyeron.