Las Provincias

La Conselleria de Sanidad aumenta el envío de operaciones a la privada para rebajar la lista de espera

La Conselleria de Sanidad aumenta el envío de operaciones a la privada para rebajar la lista de espera
  • El último informe de gestión revela que el año pasado se derivaron a las clínicas 1.500 pacientes más que en 2014

La práctica de enviar pacientes de la sanidad pública a clínicas privadas para someterse a una operación no se ha detenido. Así, lo que se conoce como plan de choque y que comporta la colaboración de los servicios públicos con los privados a través de los conciertos se mantiene viva. Tanto que en 2015 el número de enfermos que se derivaron a las clínicas privadas superó en 1.500 al correspondiente a 2014. Y, de momento, a juzgar por las declaraciones de la Conselleria de Sanidad, nada hace pensar que se vaya a aparcar este modo de proceder para frenar el avance de las listas de espera que lleva implícita la relación entre los servicios públicos y los hospitales privados.

El departamento autonómico explicó que la prioridad es incrementar el autoconcierto, que supone ampliación de horarios de quirófano en los propios centros públicos, pero «sin eliminar el plan de choque». Este planteamiento lo ha mantenido el área del Consell que dirige Carmen Montón desde el primer momento. Y ahora sigue en la misma posición para asumir las operaciones que «no se pueden hacer con el autoconcierto».

El registro correspondiente al año pasado -último publicado- se incluye en el Estudio de Gestión de la Conselleria de Sanidad y apunta que en ese ejercicio se derivaron 13.367 operaciones. En 2014, según datos del Consejo Económico y Social de la Comunidad Valenciana, los pacientes remitidos desde centros públicos a privados para pasar por el quirófano fueron 11.872. La diferencia entre una y otra cantidad descubre el mencionado aumento. Así, el número de pacientes derivados de la pública a la privada se incrementó en 1.495.

El mantenimiento del plan de choque, que implica los conciertos entre los servicios públicos y privados, llama la atención en un contexto marcado por los anuncios del Consell de poner fin a la gestión privada de los hospitales públicos, lo que se conoce como la reversión de los centros sanitarios del modelo Alzira. La primera iniciativa que se ha adoptado en el escenario de la reversión ha sido dar a conocer que no se prorrogará la concesión del Hospital de la Ribera.

La Conselleria de Sanidad a preguntas de LAS PROVINCIAS reconoció esa diferencia al alza de los pacientes derivados y explicó que «si hay demanda no se puede recortar el plan de choque». No obstante, insistió en que la prioridad del departamento es el autoconcierto para el que el presupuesto de 2017 prevé una partida de siete millones de euros, frente a los cinco del presente ejercicio.

La semana pasada la consellera Carmen Montón compareció en la Comisión de Economía y Hacienda de Les Corts para explicar el presupuesto de Sanidad para 2017. Dio a conocer ese dato de autoconcierto, pero no habló de plan de choque y, por tanto, no facilitó la previsión de una cantidad de dinero para ese apartado.

«En función de la necesidad»

El hecho de que la consellera no hiciera referencia a la derivación de pacientes a la privada no supone que se haya excluido la opción. Desde Sanidad señalaron ayer que en el presupuesto para el próximo ejercicio «no hay partida» para esta parcela de la asistencia sanitaria. El criterio que se considera en este caso es ir determinando las cantidades «en función de la necesidad que se vaya viendo».

El número de ciudadanos que están pendientes de una intervención quirúrgica y la demora media son los dos factores que determinarán la «necesidad» a la que hace referencia el departamento autonómico. En estos momentos el tiempo que hay que esperar para someterse al bisturí se eleva a 127 días de media. Este resultado, correspondiente al pasado septiembre, descubre que la demora se ha disparado respecto al registro anterior en cerca de un mes. En julio la demora media era de 98 días.

Ese incremento, según Sanidad responde a que refleja el descenso de la actividad quirúrgica programada que se produce durante los meses de verano debido al periodo vacacional.

En su comparecencia en la comisión de Economía y Hacienda Carmen Montón explicó que recurrirán a recursos propios para ahorrar y mejorar la calidad asistencial y, por ello, extenderá al 80% de las resonancias al modelo que implica que los radiólogos de la sanidad pública son quienes gestionan el uso de las máquinas, aumentará un 27% los recursos propios para bajar las listas de espera y sacará a principios de año un nuevo contrato de hemodiálisis ambulatoria que ahorrará 7,5 millones.