Las Provincias

Última parada de las víctimas del metro

Un hombre contempla los relojes del monumento en recuerdo de las víctimas.
Un hombre contempla los relojes del monumento en recuerdo de las víctimas. / M. Molines
  • Un nuevo monumento recuerda el accidente y cierra la lucha de las familias

  • La obra consta de 43 relojes blancos por cada uno de los viajeros fallecidos, con las saetas detenidas a la hora del descarrilamiento

El 3 de julio de 2006 los relojes de 43 personas se detuvieron en el subsuelo de Valencia. Hoy esas vidas truncadas por la tragedia están simbolizadas por 43 relojes inmóviles. Congelados. Con sus saetas inertes señalando las 13.03, hora exacta en que el descarrilamiento junto a la estación de Jesús detuvo el tiempo de las víctimas mortales, de los 47 heridos, de sus familias y amigos y de la ciudad entera.

Con la inauguración ayer de 'Prime Time', el monumento repleto de simbolismo que mantendrá viva la memoria del desastre, la Asociación de Víctimas del Accidente de Metro de Valencia (AVM3J) cierra su lucha «para que lo ocurrido jamás caiga en el olvido». Es el deseo de Rosa Garrote, presidenta de la entidad. Espera que la obra recuerde «que las personas son siempre lo primero», como recalcó en un emotivo acto celebrado junto a la creación artística y que reunió a unos 200 asistentes y autoridades.

La presentación del monumento supone la última actividad pública de la asociación. Para Garrote, «culmina una etapa» tras lograr una nueva investigación del accidente que puso fin a diez años de concentraciones en la plaza de la Virgen. Insatisfechas con el pequeño monolito de piedra de escasa visibilidad que levantó el Ayuntamiento en 2007, las víctimas añoraban «algo más digno», un espacio «permanente para el recuerdo» y que además tuviera más alma y simbolismo que su polémico predecesor. Y fue un año después, en 2008, cuando la iniciativa empezó a tomar forma.

«Nuestra inquietud era que la memoria no desapareciera. El recuerdo a los fallecidos ya lo llevamos cada uno en el corazón», confiesa Rosa Garrote, «pero consideramos importante disponer de un espacio de conciencia colectiva que perdurara» y que remarque «que algo tan trágico no debe volver a pasar jamás».

La obra fue costeada con una campaña de micromecenazgo. Hubo 26 propuestas de las que salieron cinco finalistas. Por último, un grupo de expertos designados y la votación popular inclinaron la balanza hacia el proyecto 'Prime Time' de Anja Krakowski, creadora alemana afincada en Valencia.

Estación «simbólica»

Según la artista, el nombre de su composición hace referencia a un artículo del periodista Jordi Évole que «contribuyó a visibilizar lo ocurrido». La definió como una «estación simbólica, un espacio compartido para construir el futuro». Además de los 43 relojes blancos, otros siete negros actúan como memoria digital. A través de una aplicación para móviles y realidad aumentada permiten acceder a contenidos de internet con la lucha de las víctimas, galerías o un muro público.

A la inauguración asistieron el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, la vicepresidenta Oltra y el alcalde de Valencia, Joan Ribó, entre otras autoridades. Con la obra, dijo Puig, nace «un espacio espiritual y laico» para la memoria. «La Generalitat falló ese día y vamos a luchar para que jamás ocurra otro accidente similar». Por esa razón recordó que el año que viene «se aprobará la Ley de Seguridad Ferroviaria», concluyó.