Las Provincias

El Consell amenaza con quitar dinero a la Diputación para pagar servicios sociales

Gabriel Echávarri, José Chulvi, Toni Such y Rubén Alfaro, ayer, durante una pausa de la jornada socialista celebrada en Alicante.
Gabriel Echávarri, José Chulvi, Toni Such y Rubén Alfaro, ayer, durante una pausa de la jornada socialista celebrada en Alicante. / Á. Domínguez
  • El director general de Administración Municipal advierte: «Al igual que se transfieren las competencias, se transfieren los recursos»

Después de una semana en la que los más altos representantes de la Generalitat Valenciana y la Diputación Provincial de Alicante ponían paños calientes al año de conflictos y roces entre administraciones para abrir una etapa de distensión, el director general de Administración Municipal, Toni Such, le dio ayer una patada a la mesa de diálogo. El alto cargo de la Generalitat amenazó con quitar recursos a la institución provincial si se dejaba de hacer cargo de los servicios sociales que ahora mantiene y los devolvía a la Generalitat: «Al igual que se transfieren las competencias, se transfieren los recursos», dijo Such sobre la pretensión de la Diputación de que la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas se haga cargo del Hogar Provincial y del centro Doctor Esquerdo para enfermos mentales, entre otras cuestiones.

El grupo popular en la institución provincial llevó al Pleno celebrado esta semana una declaración institucional instando al Consell a que abone los 70 millones de euros que le adeuda por la prestación de competencias impropias en materia social desde 2014, en las que invierte anualmente 15 millones de euros, según explicó el portavoz popular, Carlos Castillo. Esta reclamación vino acompañada de los anuncios del diputado de Bienestar de las Personas, Miguel Zaragoza, de la creación de una comisión bilateral entre ambas administraciones para ampliar los servicios del complejo Doctor Esquerdo y de la reunión que mantendrán previsiblemente la próxima semana la vicepresidenta de la Generalitat, Mónica Oltra, con el presidente, César Sánchez, para tratar este tema. Hasta el jefe del Consell, Ximo Puig, dio por buenos estos contactos y aseguró que la relación entre instituciones se había «normalizado».

El director general confirmó, efectivamente, las «buenas relaciones» entre Diputación y Generalitat que se plasmarán en esta comisión bilateral, pero dejó caer los «elementos de fricción» que separan a ambas administraciones. Such los enmarcó en el «varapalo» que tuvieron los populares las últimas elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2015, «donde perdieron muchos ayuntamientos y la Generalitat» y solo mantuvieron las diputaciones de Alicante y Castellón: «Con los escasos recursos políticos del PP que manejan tienen que hacerse fuertes y con tensión», manifestó.

Desde la investidura de Mariano Rajoy este clima se había distendido bastante para iniciar una nueva etapa de diálogo, con la consecución de acuerdos entre ambos a pesar de las escaramuzas propias de dos rivales políticos. Pero Such vino ayer a comenzar la negociación desde supuestos maximalistas. Se mostró de acuerdo en comenzar esta comisión bilateral para estudiar las competencias en materiales sociales, aunque advirtió de que «si las competencias se devuelven, esos recursos irían a la Generalitat Valenciana». No es que vuelvan las competencias, puesto que por Estatuto le corresponden a la Administración autonómica, sino que la Diputación las presta para no dejar desatendido el servicio que el Consell no presta desde el año 2014. Pero la amenaza de Such quedó ahí.

¿Cómo maniobraría la Generalitat Valenciana para detraer recursos de la Diputación? Pues a través de otro decreto de coordinación en materia social, como el que ya existe en materia turística y deportiva, una idea que ya se planteó en las jornadas de trabajo que mantuvo el Consell en Torrevieja el pasado invierno. Toni Such calificó como «esenciales» los decretos de coordinación y así lo habían reconocido los empresarios.

Such se despachó así en el receso de una jornada de trabajo que el PSPV montó con alcaldes y concejales para explicarles la labor de la Diputación Provincial y el nuevo Fondo de Cooperación Local que ha creado el Consell para dar dinero a los municipios. Ante un centenar de cargos municipales (incluidos los alcaldes de Alicante y Elche, Gabriel Echávarri y Carlos González, respectivamente), presentó este plan, para el que piden a la Diputación una aportación de 13,7 millones de euros, que se une a las que el gobierno provincial debe hacer a la Administración autonómica para sufragar el plan Xarxa Llibres y por los decretos de coordinación turística y deportiva, recurridos ante los tribunales de Justicia.