Las Provincias

Serra declara que Benavent le grabó mientras le devolvía dinero de un préstamo

  • El exdiputado explica que cuando habla de testaferros quiere decir socios y nunca se refiere a comisiones sino a lo que iba a ganar de sueldo

La declaración del exdiputado autonómico David Serra terminó por agotar la paciencia del juez. Fue el propio investigado quien solicitó comparecer, pero su visita al juzgado resultó inútil. Al terminar, el magistrado lanzó una recomendación a las defensas: no se puede convocar a las partes para manifestaciones de tan poco contenido.

El hartazgo quizá sobrevino del particular relato que previamente había hilado Serra. Se limitó a dar explicaciones de una conversación que Marcos Benavent le grabó. Respecto a todo lo demás no se pronunció. Por ejemplo, se acogió a su derecho a guardar silencio al ser informado de que la Guardia Civil prepara un informe sobre Ciegsa.

Serra negó el cobro de comisiones. Aclaró que el dinero que le entregó el exgerente de Imelsa era el pago de un préstamo. En total, 24.000 euros. El exdiputado le había vendido un coche por 12.000 euros y aparte le había dejado otros 12.000 en efectivo. No supo explicar qué necesidad tenía el exgerente de Imelsa de conseguir dinero si él reconoció ser el recaudador de las comisiones para el PP.

Le preguntaron al investigado -se desconoce hasta la fecha el detalle de su imputación- acerca de si se trataba de un préstamo por qué le pregunta a Benavent quién le pagaba. Un detalle, en teoría, sin importancia cuando se trata de cobrar una deuda. También se refirió el exdiputado a la mención que hace de supuestos testaferros y aclaró que, en realidad, era su forma de hablar de socios para las empresas. Igualmente quiso matizar otra de sus afirmaciones que constan en las conversaciones. Cuando hablaba de conseguir siete u ocho millones hacía referencia a su salario anual.

Serra trató de explicar diferentes tramos de un audio que, analizado globalmente muestra pocas escapatorias para salir airoso de las tesis de las acusaciones. En algún momento recordó que esas conversaciones fueron en valenciano y que eso podría generar algún problema en la transcripción, según fuentes cercanas a la investigación.

Negó cualquier amistad con Máximo Caturla, el máximo responsable de la empresa Ciegsa, la encargada de construir colegios públicos en la Comunitat y foco de las principales mordidas en la Administración autonómica. En cambio, confirmó su estrecha relación con Gerardo Camps quien le compró una moto a Marcos Benavent. Serra intervino en esta operación como aficionado al mundo de las dos ruedas.

El investigado fue uno de los 24 detenidos el pasado mes de enero en la macrooperación dirigida por la Guardia Civil contra el supuesto amaño de contratos y el blanqueo de capitales, junto con el expresidente de la Diputación de Valencia y del PP de la provincia y exalcalde de Xàtiva, Alfonso Rus, y los exvicepresidentes de la institución provincial Máximo Caturla y Juan José Medina. Posteriormente fue puesto en libertad.

También declaró ayer uno de los responsables del Grupo Llanera, una de las firmas investigadas por dar supuestamente comisiones a cambio de contratos del Ayuntamiento de Xàtiva. El responsable negó las acusaciones y afirmó que solo conoce al exalcalde de Xàtiva por referencias.