Las Provincias

Fernando Almenara.
Fernando Almenara. / J. P. Reina

«La gente valora la honestidad»

  • Fernando Almenara. Mytrypcar. Afirman que es el único comparador de coches de alquiler del mundo e intentan abrirse paso con honestidad contra el mundo anglosajón

Mytripcar es, según sus fundadores, el único comparador 'on line' de coches de alquiler del mundo que ofrece al cliente ver el precio final real para evitar que en la recogida del vehículo se encuentre con cargos adicionales inesperados. Lleva en el mercado desde octubre del 2015.

- ¿ Cómo surgió este comparador?

- Nosotros hemos trabajado para una de las empresas de alquiler de coches más importantes de Europa llevándoles el marketing y el diseño de la web y nos dimos cuenta de la falta de claridad en las ofertas. Nos llegaban muchos comentarios de gente que se sentí estafada y engañada porque no se les había dado la información completa. Nos llegaban casos de clientes que habían contratado por ejemplo un coche por 20 euros y los costes ocultos al final sumaban 200 euros más bloqueos de tarjeta de mil euros. Con esa experiencia decidimos crear un buscador que incluyera toda esa información.

-No debe ser fácil hacerse un hueco en un mercado muy amplio de ofertas de alquiler.

- Básicamente operan en la actualidad tres compañías de Irlanda e Inglaterra que dominan el mercado. Pero no ofrecen toda la información. No les interesa. En eso somos innovadores. Empezamos hace un año con pocas reservas y ahora registramos varios miles cada mes sin apenas incidencias ni consultas. El trabajo que hay detrás es muy complejo y laborioso pero la página es muy sencilla y clara. Hemos crecido mucho en poco tiempo. No es fácil, porque la publicidad en este sector es muy cara y competimos con economías de escala muy poderosas, pero es cuestión de tiempo que se nos comamos el mercado porque la gente no es tonta y se valora la honestidad.

- ¿ Es difícil llevar a la práctica un proyecto empresarial en España?

- Para nosotros ha sido desde el principio muy difícil. Uno de los problemas importantes es encontrar vías de financiación. En nuestro caso, la idea salió adelante por el respaldo de inversores privados.