Las Provincias

Un grupo de padres crea en la provincia el primer banco de libros en Bachillerato

Tres alumnos, en el banco de libros del instituto.
Tres alumnos, en el banco de libros del instituto. / LV
  • La Ampa del IES de Cox pone en marcha el proyecto Babac, que ha sido premiado, al considerar un error que estos alumnos se queden fuera del programa de Xarxa Llibres del Consell

Es el primer banco de intercambio de libros que se pone en marcha para que los estudiantes de Bachiller reduzcan gastos en el material. Excluidos del programa Xarxa Llibres de la Conselleria de Educación -al no estar ya en la enseñanza obligatoria- un grupo de padres y madres de Cox decidieron enmendar lo que consideraban un error: que se dejara fuera de las ayudas a esta etapa educativa. Su proyecto ha sido reconocido por la propia inspección y por la Fapa Gabriel Miró de Alicante, federación que este pasado sábado entregó a la comunidad educativa su Premio Lápiz Escuela Pública por una iniciativa que también incluye un banco de libros de autor para reducir costes económicos a las familias.

El programa Xarxa Llibres del Consell que se ha estrenado este curso en toda la Comunitat -con sus pros y contras- ha supuesto que muchos bancos de libros que ya llevaban a cabo las Ampas hayan sido reemplazados. Es lo que ha ocurrido a la Asociación de Madres y Padres (Ampa) del Instituto de Cox que a principios del año 2012 quiso paliar las situaciones que observaban en su entorno con alumnos que acudían a clase sin el material por problemas económicos.

«Cuando se puso en marcha Xarxa Llibres vimos que se quedaban fuera los alumnos de Bachiller y no nos parecía justo cuando también hay una necesidad; nosotros teníamos la experiencia e infraestructura, ¿por qué no hacerlo?», explica el promotor y expresidente del Ampa, José Antonio Almira, y que ahora es asesor externo. Dicho y hecho.

En la presentación de su proyecto, que recibe el nombre de Babac, el Ampa recuerda que Xarxa Llibres «obvia» a los estudiantes de Bachiller al no estar en la educación obligatoria, algo que se considera un «craso error» al dejarles en un «estado de indefensión absoluta». Ponen como ejemplo que el alumnado que ha entregado los libros de 4º de ESO no recibe los de 1º de Bachiller y, además, los de 1º tampoco los de 2º porque han cambiado todo el currículum.

El pasado 25 de julio, la junta directiva del Ampa decidió aprobar la creación de un Banco de Libros de Bachiller, con cargo a las arcas de la asociación. Su objetivo: reinvertir el dinero en las familias y los alumnos que más tiempo llevan aportando fondos, es decir, los estudiantes de Bachillerato. De lo contrario, se generarían desigualdades respecto al resto. Compraron todos los libros y con el compromiso que tendrán una vigencia entre cuatro y seis años.

Libros de autor

Ayudar a que los alumnos sigan con sus estudios más allá del graduado es el objetivo. Según el presidente de la Ampa, José Antonio Ros, hay familias que siguen teniendo dificultades económicas. Existe el riesgo que estudiantes deban dejar el instituto en esta etapa y se pongan a trabajar en la huerta o en la venta ambulante por falta de medios. Contar con los libros gratuitos puede suponer un aliciente, por lo que ahora quieren implicar a los ayuntamientos de Cox, Granja de Rocamora y San Isidro para que contribuyan en el gasto de la comunidad educativa y apoyen a «chavales que en el futuro pueden ser nuestros médicos, nuestros profesores, arquitectos...», destaca el presidente.

El proyecto Babac ha tenido muy buena acogida y según el promotor, cuando se comentó la iniciativa a la inspección educativa de zona también les felicitó por dar cobertura a los alumnos de esta etapa.

El esfuerzo y la implicación de la Ampa en desarrollar nuevas iniciativas acaba de ser reconocida por la Fapa Gabriel Miró en su congreso anual. No hay que olvidar que también han puesto en marcha un banco de libros de autor con cerca de 1.400 ejemplares. Un volumen suficiente y que se trabaja en colaboración con los departamentos para que los estudiantes reutilicen los libros de lectura. «Cuando a un niño le obligan a comprar un libro ya tiene que gustarle mucho para que lo vuelva a releer. Lo habitual es que se quede en una estantería en casa», explican desde la asociación, que el próximo 26 de noviembre celebran una conferencia y mesa debate en el auditorio municipal sobre 'El que la hace, la paga' con la presencia de Emilio Calatayud, juez de menores.