Las Provincias

La policía traslada a un acusado de captar a radicales detenido en junio en Valencia.
La policía traslada a un acusado de captar a radicales detenido en junio en Valencia. / I. M.

Valencia sigue en el foco islamista

  • Expertos sitúan los núcleos de radicales en la Comunitat, Cataluña y Madrid

  • Un informe advierte del peligro de imitación que pueden causar 'retornados' de Siria o Irak pero ve «poco probable» un atentado en España

La ofensiva de hasta 60 países sobre Mosul, el bastión del Daesh en Irak, es para los expertos el comienzo del fin del Estado Islámico como gran amenaza para occidente. Pero la alerta persiste. «El yihadismo no va a desaparecer. Se establecerá en Libia o en aquellos estados que no sean suficientemente fuertes», advierte el general de brigada Miguel Ángel Ballesteros, director del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) del Ministerio de Defensa. Y en España, el foco de los especialistas policiales y de inteligencia sigue puesto en puntos como la Comunitat Valenciana.

Un informe emitido la pasada semana por la Asesoría de Inteligencia y Consultoría de Seguridad (AICS), única empresa privada de España especializada en seguimiento yihadista, hoy «la actividad islamista radical está concentrada principalmente en Cataluña». El dossier subraya la presencia de estos grupos islamistas en «ciudades dormitorio» alrededor de Barcelona, así como en Gerona y sus alrededores.

Dentro de la Comunitat, el análisis de AICS se para especialmente en Valencia capital (con Ruzafa como barrio más controlado), para hablar después de «localidades costeras del sur como puntos secundarios», en referencia a Gandia, Xeraco y Alicante, otros municipios con presencia de elementos radicales.

Como ya informó LAS PROVINCIAS la semana pasada, uno de los riesgos actuales de los que informa el dossier de AICS es el potencial regreso de terroristas desde Siria e Irak por las ofensivas bélicas existentes en ambas zonas. En este caso, según los expertos en inteligencia, los puertos de Valencia, Alicante y Almería serían los escogidos para el retorno a sus países en Europa. El objetivo de estos yihadistas no sería en ningún caso quedarse en la Comunitat, sino seguir su ruta hasta Europa, donde tendrían sus países de residencia. De hecho, la propia AICS considera «poco probable a medio plazo» que se cometa alguna «acción hostil» en territorio español. «El riesgo de atentado siempre está ahí. En el caso de España, desde 2004 no hemos tenido ninguno; algo tendrán que ver los centenares de arrestos de Policía Nacional y Guardia Civil», es el comentario que destaca el general Ballesteros.

El principal peligro del regreso de los radicales por España es el efecto imitación que puede tener entre los islamistas presentes en nuestro territorio, según el informe de la consultora. «Los que regresan pueden ser vistos como una imagen a imitar y ser el 'empujón' que necesitan y que no encuentran en los últimos meses», como subraya la empresa de inteligencia.

La batalla por la toma de Mosul no sólo es trascendental sobre el terreno de Oriente Medio, sino que marcará un cambio en la actitud del Daesh de cara a su presencia en Europa. La derrota de los yihadistas en Irak supondrá «muy posiblemente que la organización comience una transformación y pase a la clandestinidad». Que se asemeje más su rival y también red terrorista, Al Qaeda, sin territorio dominado y que vivió su época de apogeo con Bin Laden y sus principales líderes ocultos en las montañas de Afganistan. El peligro de los 'retornados' radicará entonces en que buscarán probablemente «la creación de pequeñas células en los países de residencia, que contarán con el apoyo de los simpatizantes locales».

Vigilancia policial y militar

La incidencia del radicalismo islamista en la Comunitat ha estado presente en algunas de las últimas informaciones difundidas por este periódico. Desde el pasado verano, con el inicio de una línea marítima directa entre Valencia y Mostaganem (Argelia), la policía aumentó la vigilancia en el puerto de la capital. Como ya señaló también en abril este diario, los militares de la base de la Otan en Bétera aumentaron desde unos meses atrás «el adiestramiento especial contra el terrorismo yihadista», dirigido especialmente a evitar ciberataques o «el colapso de satélites» que regulan el espacio aéreo.