Las Provincias

Funcionarios denuncian un gasto de 7.600 euros para enseñar a boxear a presos

Funcionarios denuncian un gasto de 7.600 euros para enseñar a boxear a presos

  • Acaip critica la iniciativa en un año en el que se ha suprimido el curso de defensa personal para los trabajadores «por falta de fondos»

valencia. Lonas, sacos, guantes, protectores bucales... Una inversión de 7.600 euros para que los presos de Picassent aprendan buenos derechazos y movimientos de artes marciales. Según fuentes de la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip), este es el gasto del polémico curso de boxeo y 'body combat' que se imparte a los reclusos de la prisión.

El sindicato ya criticó en verano la iniciativa y ahora hace pública la 'lista de la compra' para su desarrollo y el desembolso del centro. Esta actividad es un «despropósito», destaca con rotundidad Acaip. «Pone en grave riesgo la seguridad de los trabajadores y de los internos».

Según razonan los funcionarios, «las técnicas que se imparten pueden ser utilizadas en cualquier momento contra los trabajadores del centro o contra internos». De hecho, cada año varios trabajadores sufren agresiones por parte de reclusos del centro y las peleas y amenazas entre ellos «son algo frecuente». Pero Acaip va más allá: las enseñanzas de lucha «también podrían llegar a ser utilizadas una vez en libertad contra posibles víctimas».

Los trabajadores de Picassent entienden, a grandes rasgos, que no se trata de una actividad «orientada a reinsertar en la sociedad a los internos cuando salgan en libertad, como marca la ley». Más bien, lo definen como «un mero entretenimiento, de carácter violento».

Para conocer el coste de los materiales, Acaip presentó un escrito a la dirección. En su respuesta, la Administración penitenciaria reconoce un gasto de 7.656 euros. Las facturas confirman que se adquirieron «protecciones, sacos, lona de ring, guantes, cascos, 90 combas y hasta sujetadores deportivos». Los funcionarios recuerdan que las cuerdas de tales dimensiones «se consideran un objeto prohibido porque pueden ser empleadas en fugas».

Pero hay otro detalle que aún indigna más a los trabajadores. «Mientras se gasta sin rubor esta gran cantidad de dinero público en el curso para presos, el de defensa personal que recibían todos los años los trabajadores no se realizará por orden de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias». Según Acaip, la razón esgrimida es «falta de fondos». Y ante esta decisión se preguntan: «¿Esto es el mundo al revés o una más de las muchas muestras del desprecio de la Administración penitenciaria hacia sus trabajadores?».

El curso se imparten los miércoles, viernes y sábados. Participan internos de ocho módulos diferentes y, según el sindicato, es impartido por «un interno condenado por abusos sexuales a menores».