Las Provincias

La población octogenaria de la Comunitat se disparará un 40% en los próximos 15 años

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Un anciano, en una imagen de archivo. :: CHRISTIAN HARTMANN/reuters

  • Las residencias alertan de que en una década sufrirán un «cuello de botella» por la falta de inversión pública y el déficit de plazas

La Comunitat cuenta, en la actualidad, con más de 270.000 residentes que supera los 80 años de edad, un grupo de población que, según las proyecciones que baraja el Instituto Nacional de Estadística (INE), crecerá más de un 40% en los próximos quince años hasta los 380.000 vecinos. En 2066, la cantidad de octogenarios valencianos casi se habrá triplicado.

Ante estas previsiones, las residencias de ancianos prevén que en la próxima década van a tener auténticos problemas para atender las necesidades de una población cada vez más envejecida, sobre todo porque parten de unos ratios de plazas muy por debajo de la media nacional y de los recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El sector achaca este déficit a la falta de inversión pública, tanto en la construcción de nuevas residencias como en la concesión de ayudas a los usuarios, y en la carencia de un marco de seguridad jurídica para alentar al ámbito privado.

En la actualidad, la Comunitat cuenta con unas 26.600 plazas en residencias de ancianos públicas, concertadas y privadas, lo que supone un ratio de 2,87 plazas por cada 100 mayores de 65 años (índice utilizado por la Organización Mundial de la Salud), según la información proporcionada por la Asociación Empresarial de Residencias y Servicios a Personas Dependientes de la Comunitat (Aerte). Sin embargo, el ratio de la media nacional asciende a 4,3 y la recomendación que hace la OMS se eleva a cinco plazas por cada cien mayores de 65 años. Por tanto, y para atender a los más de 928.000 valencianos que ya superan esa edad, la Comunitat debería contar con unas 13.300 plazas más para situarse en la media española y con cerca de 20.000 más para alcanzar la cantidad idónea que marca la OMS. Como la cifra irá en aumento (casi 1,1 millones en 2025 y 1,25 en 2031, según el INE) la necesidad de más plazas continuará incrementándose, según alerta el director general de Aerte, José María Toro.

Toro advierte de que si no cambia la situación actual, en la próxima década se producirá un «cuello de botella» en el acceso a este servicio. En esta línea, explica que «entre el día que un empresario decide construir una nueva residencia y el de la inauguración pasan entre cuatro y cinco años, porque hay que buscar los terrenos, construir, obtener los permisos...», por lo que disponer de nuevas infraestructuras de este tipo en el ámbito privado no será muy posible antes de 2020. Por otra parte, el director general de la patronal recuerda que, por el momento, no hay financiación autonómica prevista. «¿Qué va a hacer la Administración para resolver esto?, ¿centros públicos?, ¿con qué dinero?», se pregunta. En esta línea, reclama también un «marco de seguridad jurídica» para las empresas que quieren invertir en el sector y que no lo hacen ante la incertidumbre generada por el actual Consell, poco partidario de los conciertos y las concesiones al ámbito privado de instalaciones sanitarias o educativas. «O hacemos algo esta legislatura y tendremos un problema, porque la planificación la debe hacer la Generalitat», añadió.

En esta línea, puso otro ejemplo. Alrededor del 10% de las plazas que ofertan las residencias privadas están vacías, mientras que la lista de espera para acceder a una plaza pública o concertada asciende a 3.400 mayores, como anunció la consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra. Por tanto, y en su opinión, la Generalitat debe mejorar las ayudas para que los usuarios puedan acceder a todo tipo de plazas.

Por su parte, desde el departamento de Oltra y antes las perspectivas de crecimiento de la población mayor explicaron que «todavía está en proceso de estudio el plan de infraestructuras, que se va a elaborar en función de los criterios poblacionales, la lista de espera y los recursos disponibles».

Mientras tanto, la conselleria está empezando a abrir la puerta a la colaboración con el sector privado y en breve, como ya anunciaron, se sacará a concurso la contratación de 3.300 plazas en residencias para un plazo de tres años, prorrogable a otros tres.