Las Provincias

La jubilación forzosa no dependerá sólo de los gerentes de los hospitales

Equipo médico durante una intervención quirúrgica. :: Doménech Castelló
Equipo médico durante una intervención quirúrgica. :: Doménech Castelló
  • El sindicato médico ve con buenos ojos que el borrador del plan de recursos humanos fije unos criterios para determinar la decisión

Las conversaciones entre la Administración y los sindicatos para la redacción del Plan de Ordenación de Recursos Humanos (PORH) de la Conselleria de Sanidad están en marcha. De hecho, el departamento ya dispone de un segundo borrador. El documento trata entre otras cuestiones la jubilación forzosa del personal sanitario, cuestión muy criticada por los sindicatos. Al parecer, el futuro de la decisión de prorrogar la vida laboral de un profesional no va depender sólo del criterio de los gerentes de departamento de salud.

El borrador, al que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS, contempla que la jubilación puede ser voluntaria o forzosa, que se declarará a los 65 años. Establece también que quienes estén interesados podrán solicitar prolongar su permanencia en servicio activo como máximo hasta los 70 años de edad. Para ello ese profesional tendrá que acreditar que se encuentra en plena capacidad para desarrollar sus funciones. Prevé también que para que el trabajador pueda seguir en su puerto más allá de los 65 años deberá contar con autorización del servicio de salud correspondiente, que estará determinada en función de las necesidades del servicio y en el marco del PORH.

El contenido de este borrador llega días después de que varios sindicatos criticaran que el actual Consell, que prometió la retirada de la jubilación forzosa, todavía la mantiene y de una manera que ellos han considerado «arbitraria», porque dependía del criterio del gerente del departamento de salud.

Una de las formaciones que recientemente ha fijado la mirada en esta circunstancia ha sido el sindicato médico Cesm. Ahora, cuando se le pregunta sobre el camino que puede emprender la jubilación forzosa si se llegan a fijar los criterios que contempla el borrador, muestran cierto optimismo al considerar que «ya no será sólo el gerente quien decida, sino que se tratará de una cuestión sobre la que tendrán que pronunciarse también desde Recursos Humanos». También CC.OO, se mostró crítico a mediados de octubre con el modo de decidir si un trabajador seguía en sus funciones cuando hablaron de «arbitrariedad, porque según el gerente se jubila más o menos».

Periodo de vigencia

Aunque este sindicato ve con buenos ojos que el futuro pueda emprender ese camino, no deja de criticar que es «muy llamativo que la vigencia del PORH se establezca para el periodo 2016-2019». A Andrés Cánovas, secretario general de Cesm, le parece que contempla un «corto periodo de vigencia» y se pregunta si «cada año se tendrá que dictar un decreto para convocar una Oferta Pública de Empleo». Y a preguntas sobre la edad de jubilación que apunta el borrador -65 años y la posibilidad de prórroga- Cánovas muestra su desacuerdo en tanto que apuestan por los 67 años.

De momento todas las puertas están abiertas. Rafael Cantó, presidente del área de Sanidad del sindicato Csif, incide en que ahora se encuentran en fase de estudio y alegaciones al borrador, que es el segundo. Esta semana está prevista una nueva reunión. La duda en estos momentos es cuándo podrá estará terminado el PORH, documento del que depende la solución a las jubilaciones forzosas, que como denunciaron los sindicatos, se siguen produciendo pese a que el actual Consell se comprometió a atajarlos.

La consellera de Sanidad adelantó a mediados de este mes que espera que antes de final de año esté solventado el PORH. En distintas ocasiones el departamento autonómico ha dicho que acabar con el retiro obligatorio, compromiso del programa de gobierno del PSPV, pasa por la aprobación de ese plan.

La jubilación forzosa ha ocupado también espacio en el escenario judicial. El pasado marzo el Tribunal Superior de Justicia anuló parte del decreto de agosto de 2014 de la Conselleria de Sanidad sobre jubilación obligatoria. Días después, el departamento autonómico recurrió la anulación reconociendo que pese a que el decreto no era de su agrado, la conselleria recurría para evitar «un vacío normativo» y una situación de «inseguridad jurídica». La alternativa que el Consell propuso para cumplir con su compromiso era la aprobación del mencionado plan de recursos humanos.