Las Provincias

Gerard Fullana, en los jardines del Palacio Provincial.
Gerard Fullana, en los jardines del Palacio Provincial. / Á. Domínguez

«No vamos a hacerle un cordón sanitario al PP en la Diputación»

  • Gerard Fullana

  • Portavoz de Compromís en la Diputación

  • Portavoz de Compromís en la Diputación. La próxima semana se reunirá con el presidente provincial, César Sánchez, para llegar a un nuevo acuerdo sobre el reparto de las ayudas

Compromís se ponía los tiros largos esta semana para presentar el Plan Objectiva, un ambicioso proyecto político con el que esta formación quieren cambiar el sistema de subvenciones a los municipios que ha imperado los últimos 30 años. Alejados ya de la refriega electoral que ha llevado la legislatura desde que empezara, el portavoz en la Diputación, Gerard Fullana, quiere empezar una nueva etapa en la institución provincial, por lo menos mientras ésta exista. Como refería el viejo dicho: si no puedes con ellos, únete.

-¿Qué es el Plan Objectiva?

-El Plan Objectiva es marcar un antes y un después en la Diputación. Pretende crear unos criterios objetivos para las subvenciones a los pueblos y, además, dotarlos de más autonomía. Parece mentira que estemos hablando de esto a día de hoy en el reparto de millones de euros, pero esto no ha sido así hasta ahora. Incluso, el presupuesto actual está lleno de millones de euros en subvenciones nominales de las cuales no hay concurrencia y, donde existe, las bases dan lugar a poca transparencia y justicia en el reparto. Incluso, existen sentencias judiciales en este sentido. Por tanto, el Plan Objectiva es aunar esfuerzos en uno de los objetivos de la Diputación: que llegue inversión a los pueblos. En Compromís tenemos claro que los servicios de la Diputación se podrían dar aunque no existiera esta institución, pero aún así hemos querido elaborar este plan porque, de momento, las diputaciones existen y tenemos voluntad de hacer proposiciones positivas y de avanzar.

- ¿Significa un cambio de estrategia de Compromís?

- Seguimos abogando por la desaparición de las diputaciones. Lo que hace el Plan Objectiva es eliminar toda la parafernalia administrativa para que llegue la inversión a los pueblos. Al final, se puede entender como un paso hacia suprimir mucho de lo que sobra de la Diputación. Seguimos teniendo el mismo discurso, pero lo cierto es que las diputaciones existen, los pueblos tienen que pedir subvenciones y, por lo tanto, urge que los que estamos en la Diputación, aunque no creamos en ellas, hagamos propuestas para que la inversión fluya de la mejor manera posible. Todos los contactos que hemos hecho para elaborar el plan con alcaldes, empresarios y tejido social (más de medio centenar) confluyen en una idea: repartir de forma equitativa y justa el dinero de la Diputación. En eso que compartimos es en lo que hemos basado el plan. O hay grandes consensos o o no se puede avanzar. Y centramos en el debate en la forma de reparto. Esto no puede seguir así.

- ¿De cuánto dinero estamos hablando?

- Una partida de 35 millones de euros que gran parte se repartía de manera nominal y también el Plan de Obras y Servicios. Con esta cantidad iremos a los alcaldes y les diremos: 'Oigan, este es el dinero que les toca este año y hay unas normas. Ustedes se han presentado a unas elecciones con un programa'. Vamos a darles la autonomía y la seguridad de saber que van a contar con ese dinero sin tener que venir a rogar. Esto lo he vivido yo como concejal de Xaló y tuvimos que recurrir a la Justicia porque estuvimos siete años sin Plan de Cooperación. Pasó con Xaló, con Mutxamel... Ya está bien de hacer pasar por este trago a los alcaldes y a los ciudadanos. Vamos a asegurarles la inversión y que la Diputación sea un organismo técnico.

- En su presentación aseguraban que menos del 49% del presupuesto de la institución llegaba a los pueblos pequeños...

- ... Y grandes. Un 46% llega como inversión a los municipios. Mucha gente está de acuerdo en que esto es algo primordial y dedica solo esta parte. Además, si sumamos que mucho de este dinero es nominal, llegamos a la conclusión de que hemos creado un monstruo con 32 organismos autónomos, con muchísimo músculo político y poco apoyo a los pueblos. Esto hay que cambiarlo. Lo estamos proponiendo de forma positiva, no estamos atacando a nadie de forma personal. A mí me gusta mucho el camino que ha llevado Compromís en la Diputación este año; hemos sido contundentes pero hemos conseguido cosas: una reducción salarial, las asignaciones a los partidos, aprobamos el Plan Sostenible por criterios poblacionales... Ahora decimos: Si estamos todos tan contentos, ¿por qué no lo hacemos más? Creo que es el único acuerdo que hemos alcanzado por unanimidad, y que ha llegado a los pueblos una capacidad de inversión muy grande. Todos son puntos positivos, salvo que no te permite consolidar alcaldías para tu partido, pero es que eso no sirve de nada.

- Compromís está cogiendo mucho vuelo institucional. En su presentación invitaron a organizaciones empresariales, hasta ahora algo inédito en su formación...

- Yo llamé a agrupaciones empresariales y a mí me respondieron estupendamente. Cualquiera que se haya querido informar del plan, allá hemos ido. Lo he dicho antes: si no hay grandes consensos es imposible avanzar. Para ello, hay que visitar a todo el mundo. Compromís ha dado un paso adelante. Creo que esa es la actitud. La presentación del Plan Objectiva marca un antes y un después. La sociedad alicantina le ha dicho al PP: 'Esto no puede seguir así'.

- ¿Marcará también un antes y un después para Compromís?

- Vamos a seguir con la misma línea: fiscalizando contundentemente pero impulsando acuerdos. De momento, los principales consensos los hemos llevado nosotros. Hace pocas semanas, en carreteras, a raíz de la polémica con las rotondas de Calpe. Siempre ha sido igual: hemos denunciado; hemos hecho ruido; hemos propuesto un pacto; hemos negociado y la mayoría de veces hemos llegado a un acuerdo, siempre en un punto razonable. Es un hecho de continuidad de nuestra acción política, pero vamos a seguir impulsando pactos porque está en el ADN de Compromís.

- ¿Van a cambiar su posición respecto al PSOE tras su abstención al Gobierno de Mariano Rajoy?

- Por mi parte, no la voy a cambiar. Mi relación con el portavoz del PSOE es muy cordial. No voy a hipotecar los acuerdos en Alicante por la política nacional. No me gusta la actitud socialista a nivel nacional. Decir que no se podía hacer un gobierno progresista es engañar a la ciudadanía porque había serias posibilidades de tener un presidente socialista con el apoyo de Podemos y de fuerzas periféricas, las mismas que han pactado con el PP la Mesa del Congreso. Hemos perdido una gran oportunidad en Madrid para los alicantinos porque hemos estado infrafinanciados al cubo: por el Gobierno, la Generalitat y la Diputación.

- Hablaba de mayorías. Para conseguirlas, necesitaría contar con el no adscrito Fernando Sepulcre. ¿Está abierto usted al diálogo?

- Le he llamado diversas veces, le he propuesto pactos que había apoyado hace unos meses, cuando estaba en Ciudadanos, y ahora les ha dado la espalda. Creo que Sepulcre se ha vendido al PP. Ganarán votaciones, pero no nos vencerán en la batalla ética, porque, al final, este es un gobierno tránsfuga, que saca las cosas adelante con el apoyo de una persona que ha engañado a su partido y a sus votantes. Es un fraude democrático y el PP, al comprar esta figura para sacar adelante temas importantes, es inmoral. El resto hemos demostrado que estamos dispuestos a pactar. No hace falta dar cobijo a una persona que ha traicionado la democracia y, mientras sea así, es un gobierno sin credibilidad.

- Entonces, ¿van a recurrir directamente al presidente para llegar a pactos?

- Le voy a pedir una entrevista al presidente para discutir el Plan Objectiva porque Sepulcre me ha demostrado que no tiene intención de votar nada que no lo dicte antes el PP. Compromís está abierto a cualquier pacto que mejore la transparencia y la democracia.

- ¿No habrá cordones sanitarios contra el PP?

- No, no hay ningún cordón sanitario que impida a Compromís trazar pactos que mejoren la gestión de la Diputación. Otra cosa es un pacto de gobierno con el PP, eso está descartado, pero pactos puntuales para mejorar la vida de las personas, sí. Creo que cada vez más gente del PP comparte que la estrategia de la confrontación entre instituciones no nos lleva a ningún sitio y es altamente irresponsable. Identifican su partido con las dos millones de alicantinos. Si no somos capaces de reivindicar juntos esto no va a ningún sitio: beneficiará al PP, pero mantendrá a Alicante sin avance.

- ¿Es usted el líder de la oposición?

- (Sonríe) Estoy muy a gusto trabajando con mis compañeros de EU y PSOE, a los que aprecio y valoro. Creo que estamos haciendo un trabajo conjunto muy positivo, pero desde que Compromís está en la Diputación están saliendo unos temas que antes estaban cerrados con llave los últimos 30 años.