Las Provincias

Agricultores de la Safor dejan los naranjos por su escasa rentabilidad y cosechan kakis

Una plantación de kakis en la localidad de Ròtova, con el casco urbano al fondo. :: ó.d.
Una plantación de kakis en la localidad de Ròtova, con el casco urbano al fondo. :: ó.d.
  • Los propietarios de parcelas optan por frutas mejor pagadas, ya que alcanzan el euro por kilo, y con un consumo de agua similar a los cítricos

La escasa rentabilidad que están dejando los cítricos en los últimos años ha motivado a muchos agricultores de la Safor a buscar nuevas formas de negocio. Una parte de los propietarios de parcelas de cultivo optan por arrancar los naranjos y plantar otras especies. Entre ellas destacan el kaki y el aguacate, aunque también hay cultivo de granada en algunos municipios.

Los campos de kakis y aguacates ya forman parte del paisaje de la Safor y se dejan ver en términos como Alfauir, junto al Monestir de Sant Jeroni de Cotalba, o en muchas parcelas junto a la N-332 entre Xeraco y Tavernes.

En varios municipios se cultivan estas frutas y su rentabilidad es mucho mayor que la que se obtenía hasta ahora con las distintas variedades de naranja, como apuntó Vicent Faro, responsable de la Asociación Valenciana de Agricultura (AVA). Los propietarios de terrenos que se han decidido a cultivar otras frutas se han decantado en mayor medida por el aguacate.

Las plantaciones de esta especie tropical alcanzan en la Safor las 35 hectáreas. Las principales zonas de cultivo son Oliva y Villalonga, aseveró Faro. En estos términos, se escogen «faldas de montaña», donde las rachas de aire son escasas, lo que favorece su crecimiento. «Se trata de zonas cálidas, adecuadas para esta fruta, los recursos hídricos son suficientes», agregó el responsable de AVA.

Faro añadió también que en los últimos años «es más fácil comercializar esta variedad, ya que hay almacenes que la compran y la distribuyen». «Los primeros que se atrevieron con los aguacates, hace algunos años, tenían que recoger ellos mismos la fruta y llevarla a los comercios».

En estos momentos, añadió, hay corredores que adquieren plantaciones enteras de la Safor, algunas de hasta 12.000 kilos, y les dan salida comercial. Esta fruta se paga a un precio razonable, según el representante de AVA, a un euro el kilo. Esta cantidad, dijo, deja cierto margen de ganancias a los productores, algo que no estaba ocurriendo con los cítricos. Añadió que ya hay almacenes y comerciantes especializados, por lo que «todo es más fácil para los agricultores».

Pese a todo, añadió que para comenzar a recoger fruta y obtener ciertos beneficios hay que esperar unos «cuatro o cinco años desde que se plantan los árboles».

El kaki también tiene una presencia importante en la Safor. Hay unas 15 hectáreas de esta fruta que ya está muy presente en muchas localidades de la Ribera. En la Safor se cultiva localidades como Ròtova, Xeraco o Tavernes.

Los productores dan salida con facilidad a esta fruta, añadió Faro, ya que existen numerosos almacenes en la comarca vecina. En estos momentos, el kilo de esta especie se está pagando a 0.50 euros, un poco «menos que hace unos años, cuando se alcanzaban los 0.70 euros». Este descenso, precisó, se debe al aumento de producción.

Finalmente también hay cultivo de granada, aunque «es más bien testimonial». Esta fruta se produce en Gandia y Oliva y se destina, sobre todo, a la elaboración de zumos antioxidantes. Su precio es de 0.70 euros, por lo que también da beneficios al agricultor. El consumo de agua de la granada es ínfimo, mientras que el kaki y el aguacate necesitan un riego similar a los cítricos.