Las Provincias

Josep Vicent Boira, junto a Mireia Mollà, ayer en Elche.
Josep Vicent Boira, junto a Mireia Mollà, ayer en Elche. / M. Segarra

El Consell pide a las regiones «una revolución» en defensa del Corredor Mediterráneo

  • Elche acoge la primera reunión, con más de 30 asistentes, para crear un grupo político de presión que unifique los intereses de los municipios del sur

El tramo sur del Corredor Mediterráneo «está en peligro», por ello el secretario autonómico de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración, Josep Vicent Boira, llamó a «una revolución de las regiones» para defender la conexión ferroviaria ante Europa. El representante de la conselleria participó ayer en Elche en la primera reunión política para crear un grupo de presión que unifique los intereses de la región del Mediterráneo sur, organizada por Compromís per Elx y a la que asistieron una treintena de cargos políticos locales del sur de Alicante, Murcia y Cartagena, entre otros.

Boira puso de relieve la «fragilidad de la defensa de los intereses de las comunidades autónomas mediterráneas en Bruselas» y consideró necesaria la figura de un coordinador para representar a dichas áreas, porque «los tramos entre comunidades están en limbos y no sabemos qué estrategia va a seguir Madrid». A su juicio, Adif y el Ministerio de Fomento son «los principales interesados» en que estos territorios «no tengan voz» en Europa.

En su análisis sobre las actuales conexiones ferroviarias, el secretario autonómico criticó el estado del tramo Alicante-Murcia y puntualizó que actualmente tiene una saturación del 75 % de tráfico y es «uno de los cinco espacios ferroviarios más saturados de Europa».

Consideró que la planificación de esta infraestructura española «no beneficia en nada a nuestro país» y apuntó que desde 1997 al 2004, la segunda línea con más pasajeros de todo el país fue la de Alicante-Barcelona y, pese a ello, nunca se ha reformado. Mientras que precisó que las conexiones con Madrid desde diferentes puntos de España sí han mejorado, con la creación de nuevas líneas.

En este sentido, señaló que «el segundo Ave debería haber estado aquí y hoy sigue siendo una pesadilla llegar de Murcia a Barcelona, ya que solo han construido 37 kilómetros de vía única desde 1998», lo que recordó, obliga a un tráfico más lento de los trenes, a lo que se suma el estado deteriorado de los vagones. Una visión con la que coincidieron el resto de representantes de los municipios del sur que asistieron al encuentro, celebrado en el Centro de Congresos.

Boira puntualizó que, según datos de la Conselleria, solo el 4 % de las mercancías va por tren en España, mientras ese porcentaje varía entre el 30 y el 50% en países como Alemania o Austria.

EL encuentro organizado por Compromís Elx reunió durante toda la jornada a una treintena de cargos políticos locales del sur alicantino, entre ellos de poblaciones como Cox, Crevillent, Elda, Santa Pola y Villena, además de representantes de los ayuntamientos de Murcia y Cartagena, así como a diputados nacionales como Sergio Campillo, diputado andaluz de Podemos, así como miembros de la Comisión de Infraestructuras del Congreso, además de la también congresista Rosana Pastor y el representante del Colegio de Ingenieros de Murcia Antonio Domínguez.

«El tramo más débil»

La portavoz de Compromís per Elx, Mireia Mollà, advirtió de que «el peligro potencial de quedarnos sin corredor es enorme» y opinó que el tramo sur «es el más débil en estos momentos». Por ello insistió en que «debemos generar una alianza de presión desde el ámbito político» y comentó que «este corredor no es solo estratégico para nuestros intereses, también para los de todo el Estado».

Por su parte, el diputado Sergio Pascual agregó que «ya era hora de que alzáramos la voz quienes vivimos en el tramo sur mediterráneo», algo que a su juicio era «una necesidad imperiosa». Declaró que «la España en la que todo tiene que pasar por Madrid se debe de acabar» y aseveró que las ciudades del Mediterráneo «están llamadas a ser las principales herramientas de progreso de este país».

El resto de representantes políticos coincidieron en señalar que el Corredor Mediterráneo debe ser una prioridad y aplaudieron la iniciativa de crear un grupo de presión para trabajar de forma conjunta por la creación de la red y la renovación de un transporte público que consideraron «obsoleto».