Las Provincias

Condenan a un grupo de narcos cuyos líderes huyeron a Colombia

  • La red se encargaba de preparar la cocaína en un laboratorio en un piso de seguridad de Castalla y luego la distribuían por la zona de Alcoy

La Audiencia Provincial ha condenado a una banda de narcotraficantes colombianos y españoles, de entre 31 y 46 años de edad, que habían tratado de dar esquinazo a la Justicia. Dos de los cabecillas del entramado desaparecieron hace años del mapa sin dejar rastro hasta que la autoridad policial los capturó en Colombia. Por ello, ambos llegaron ayer presos al juicio que se celebró en la Sección Tercera, donde, junto a los otros tres reos, reconocieron ser integrantes de una red de elaboración y distribución de cocaína desde Alcoy y localidades cercanas. Por ello, los magistrados les imponen penas de prisión que oscilan entre tres años y tres años y medio.

La banda fue desarticulada en noviembre del año 2012 por agentes de estupefacientes de la Policía Judicial de Alcoy. Los investigadores andaban tras la pista de los sospechosos desde hacía semanas, ya que incluso conocían de la existencia de un laboratorio que los narcos ocultaban en un domicilio seguro en la localidad de Castalla. Los policías lanzaron el operativo de detención de los acusados el 23 de noviembre, cuando uno de los procesados acudió a un lavadero de Muro de Alcoy para aprovisionarse de 'coca'. Los agentes cazaron 'in fraganti' a varios de los miembros de la red e iniciaron las pesquisas para dar con el resto de traficantes.

Los investigadores habían establecido un dispositivo de vigilancia y seguimiento de los sospechosos en ese escenario. Fruto de esta actuación, arrestaron a dos hombres en el momento en que trataban de realizar el pase, al tiempo que les intervenían una «piedra» de aproximadamente cuatro gramos de cocaína y tres envoltorios de medio gramo cada uno de ellos.

La 'Operación Fénix', como se la denominó entonces, se saldó con seis registros domiciliarios en los investigadores y se incautaron de 1.280 gramos de cocaína. Igualmente, los policías confiscaron seis vehículos, una prensa, un gato hidráulico, cuatro balanzas de precisión, diversas sustancias químicas, 14 teléfonos móviles, material electrónico y útiles e instrumentos para la manipulación y adulteración de las sustancias estupefacientes. Además de 'cocinar' su propia droga, los reos adulteraban la sustancia para obtener mayores beneficios con las ventas.

El juicio, que no se había podido celebrar hasta ahora por la incomparecencia de los principales procesados, se debía prolongar desde ayer hasta el lunes, pero la confesión de los traficantes ha permitido finalizar la vista rápidamente. Además de las penas de prisión, el tribunal impone a los acusados multas que alcanzan en total los 74.133 euros, que supone el valor de toda la droga intervenida en el operativo policial.