Las Provincias

Uno de cada cinco estudiantes abandona las aulas tras la ESO

  • El porcentaje de jóvenes que deja de formarse alcanza su nivel más bajo, aunque la Comunitat sigue entre las regiones con peores resultados

Uno de cada cinco alumnos valencianos deja los estudios tras la ESO. Así se desprende de las últimas cifras facilitadas por el Ministerio de Educación sobre abandono temprano, el indicador más conocido de los utilizados en los países europeos para medir el nivel de formación de los jóvenes.

La cifra puede resultar escandalosa, pero si se compara con los primeros años del siglo la mejoría es más que notable. Entonces dejaban las aulas uno de cada tres, a partir de 2010 el porcentaje cambió a uno de cada cuatro y en los últimos años, con la salvedad de 2014, siguió evolucionando hasta las últimas cifras de 2016, que se sitúan en el mínimo histórico (20,6%).

Que queda camino por recorrer es más que evidente. Sirve un dato. El objetivo marcado por la Unión Europea para España es que la tasa sea inferior al 15% en 2020. De mantenerse la tendencia de los últimos ejercicios la Comunitat lo conseguirá, aunque la evolución ya denota cierto estancamiento, como se aprecia en la gráfica de la página.

El abandono temprano se define como el porcentaje de personas entre 18 y 24 años que no ha completado la segunda etapa de Secundaria, lo que en España se traduce en Bachillerato o ciclos formativos superiores. Es decir, en el mejor de los casos han conseguido el graduado escolar, o lo que es lo mismo, aprobar la ESO. No hay que confundirlo con el fracaso escolar, que es un indicador distinto que mide el porcentaje de alumnos que no consiguen el título de la ESO respecto al total de la población en la edad teórica para hacerlo (a los 15 o 16 años). Por ejemplo, en este caso a los repetidores se les considera 'fracasados', cuando pueden titularse en los cursos siguientes. En base a los últimos datos oficiales, la Comunitat se sitúa en el furgón de cola con un 32,6%, sólo superada por las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

En cambio, en el abandono prematuro la situación es algo mejor. Los últimos datos facilitados por el ministerio, que se refieren al tercer trimestre de este año, colocan a la región en la séptima peor posición. El porcentaje es más alto en Baleares (26,8%), Ceuta y Melilla (26,6%), Murcia (26,2%), Andalucía (23,6%), Castilla la Mancha (22,7%) y Extremadura (21,4%). Si se compara el registro con el mismo periodo de 2015 la evolución es más que positiva, pues se mejora en dos puntos. Es la tercera autonomía que más reduce su abandono.

A nivel nacional, la situación también ha mejorado, hasta el punto de que se ha alcanzado la mejor tasa histórica (19,4%). El ministerio destacó ayer que al comienzo de la legislatura, en 2011, tasa alcanzaba el 26,32%. Además, España ha sido el estado europeo que más ha bajado su porcentaje tras Portugal en los últimos cuatro años.

Las cifras actualizadas también acreditan la doble velocidad del sistema educativo español. La precaria situación de la zona mediterránea contrasta con el norte, donde se sitúan las regiones con las mejores tasas: País Vasco (8,3%), Cantabria (9,4%) y Navarra (12%), que ya han superado el objetivo europeo. Le siguen Galicia (15,7%), Madrid (15,8%) y Asturias (15,9%).

Los datos se calculan de manera trimestral. En el caso valenciano y a falta de conocerse la del último periodo, todo hace indicar que el dato global de 2016 mejorará el de 2015 si se tiene en cuenta que en todas las actualizaciones se ha bajado el registro del periodo anterior.