Las Provincias

Culpable de homicidio el hombre que mató a sartenazos a su mujer en Xàbia

El homicida, de 40 años, llega a la Audiencia Provincial el primer día de juicio.
El homicida, de 40 años, llega a la Audiencia Provincial el primer día de juicio. / Álex Domínguez
  • Familiares de la víctima despidieron al acusado entre gritos de «asesino» y uno de ellos fue reducido al intentar agredir al abogado de la defensa

Los nueve miembros del jurado fueron contundentes en su veredicto. El tribunal decretó ayer por unanimidad culpable a Mouine B., de 40 años, de un delito de homicidio por acabar con la vida de su esposa, de 43 años, golpeándola con una sartén. En ningún caso, como trató de alegar el procesado, se trató de una muerte accidental fruto de un forcejeo. Por ello, el homicida se enfrenta a una pena de hasta 15 años entre rejas, ya que las acusaciones, salvo la particular, retiraron el miércoles el ensañamiento de sus calificaciones desterrando la posibilidad de una condena por el delito de asesinato.

La Audiencia Provincial acogió desde el martes el juicio contra este marroquí que la mañana del 1 de marzo de 2015 atacó brutalmente a la que era su mujer y con quien tenía dos hijos menores de edad en común. Según relató la madre de la fallecida, Mouine «golpeó la cabeza de mi hija muy fuerte hasta que la sartén se rompió». Le propinó más de cinco golpes que le provocaron lesiones de tal gravedad que, ocho días más tarde, Hanane falleció en el hospital en el que estaba ingresada.

La sesión no estuvo exenta de polémica, pues los ánimos comenzaron caldeados y terminaron por explotar tras el veredicto del jurado. La magistrada responsable de dirigir el juicio tuvo que expulsar a los familiares de la víctima, como ya sucediera durante el primer día de juicio. El dolor por la muerte violenta de Hanane terminó por desbordarse a la salida de la Audiencia Provincial de Alicante. Los familiares despidieron entre insultos y gritos de «asesino» al hombre. Uno de los parientes trató incluso de agredir al letrado de la defensa, José Soler, por lo que tuvo que ser reducido por la Policía Nacional.

De nada le sirvió al acusado pedir perdón al final de la sesión del miércoles, durante su último turno de palabra. Ante él se encontraba una familia rota por el trágico suceso del que fueron testigos los hijos menores de la pareja, que entonces tenían 7 y 12 años. Por este motivo, la Sala había solicitado reforzar la seguridad en los últimos días de juicio para evitar incidentes mayores, por lo que se incrementó la presencia policial además de los agentes que custodian al acusado, preso desde que ocurrieron los hechos.

Al parecer, la pareja discutía desde hacía varias semanas debido a que el procesado deseaba regresar a Marruecos para trabajar, según relató la madre de la víctima. Además, la mujer precisó que esta le contaba que el acusado pasaba horas jugando con máquinas tragaperras, así como que no la trataba bien ni a ella ni a los niños. El relato de la anciana hizo aflorar los sentimientos del resto de familiares que se encontraban en la sala de vistas, muchos de los cuales ese día abandonaron las dependencias judiciales por decisión propia ante la crudeza de los hechos narrados.

Todo sucedió muy rápido. La fallecida llamó esa mañana a su esposo para preguntar por qué tardaba, ya que necesitaba ayuda para subir la compra. Sin embargo, esas palabras no debieron gustarle al reo, a quien, según la Fiscalía ya se le había escuchado decir en casa: «Aquí mando yo, no recibo órdenes de una mujer».

La pareja comenzó una discusión a la que el procesado decidió poner fin a golpes. Para ello, le bastó una sartén que primero lanzó contra la mujer y le impactó en la muñeca. Herida y en el suelo, Hanane trató de huir de la casa arrastrándose, pero no tuvo escapatoria. El jurado ha encontrado probado que su marido fue a por ella, la cogió por el pelo y la condujo de nuevo al interior de la vivienda. Ya nada pudo hacer por salvarse. El acusado empuñó la sartén y la rompió sobre la cabeza de la que había sido su pareja durante catorce años. El mango se desprendió del resto del utensilio.

La violencia empleada provocó varias fracturas craneales y hemorragias internas, así como la rotura de una muñeca y heridas en el cuello, según detallaron los médicos forenses que practicaron la autopsia del cadáver. La evolución de la víctima en ningún momento indicó mejoría alguna. El día 9 de marzo, los facultativos certificaron el fallecimiento de Hanane por traumatismo craneoencefálico, fractura parietotemporal izquierda y destrucción encefálica.