Las Provincias

Un juzgado investigará si se presionó a un perito del metro para culpar a FGV

Retirada del convoy siniestrado en el túnel de Jesús. :: Mikel Ponce
Retirada del convoy siniestrado en el túnel de Jesús. :: Mikel Ponce
  • El exsubdirector del Invassat denunció que le recomendaron «tener cuidado» antes de hacer un informe sobre la seguridad en Ferrocarrils

La titular del juzgado de instrucción número 21 de Valencia ha ordenado investigar las supuestas presiones recibidas por Salvador Puigdengolas, el que fuera subdirector del Instituto Valenciano de Seguridad y Salud en el Trabajo (Invassat), al realizar un informe sobre prevención de riesgos laborales en Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana tras el accidente del metro que costó la vida a 43 personas. Como ya publicó la semana pasada LAS PROVINCIAS, el perito aseguró ante la juez haber sido intimidado para responsabilizar en su informe a FGV del vuelco del convoy de la Línea 1.

La juez dictamina ahora en una providencia que se investigue «la posible comisión de un delito de obstrucción a la justicia». En su comparecencia en el juzgado, el que fuera responsable de la entidad dependiente de la Conselleria de Economía señaló cómo alguien que no identificó le indicó que «tuviese cuidado» al confeccionar la pericial sobre las condiciones en las que trabajan los empleados del metro, horarios, si se respetaban los turnos de descanso, si había presiones para cumplir los horarios... Según el técnico, se sintió «incomodo» por las indicaciones recibidas, encaminadas a cargar a FGV con la responsabilidad de la tragedia.

Tras presentar el informe el pasado mes de mayo, una semana después fue cesado de su cargo como subdirector del Invassat, tal y como señaló el propio Puigdengolas en el juzgado instructor. El experto prefirió no contestar a la pregunta de una de las partes de «si su cese tuvo relación con el informe».

Todos estos extremos son los que la juez ordena que sean esclarecidos, tras la petición realizada por el abogado Eduardo Soler, defensor de cuatro exdirectivos de Ferrocarrils investigados en la causa del accidente. La Fiscalía no se opuso a la solicitud. La diligencia del juzgado de instrucción número 21 pasa ahora al Decanato para que se designe un instructor de la causa, al que se hará llegar la declaración del perito para esclarecer si hay un delito de obstrucción a la justicia.

Un cese «gravísimo»

El mismo letrado ha solicitado a la juez la práctica de una diligencia, consistente en reclamar a Ferrocarrils el acta de dos reuniones del Consejo de Dirección Ejecutivo de FGV y copia del Plan de Actuación Integral 2006-2010 de la Línea 1, para corroborar que, tras el choque entre dos metros en la estación de Paiporta en 2005 que dejó 35 heridos, se impulsó por parte de Ferrocarrils la «implantación de un sistema de control continúo de la velocidad de los trenes (ATP)», aunque este no llegó a ponerse en marcha hasta después de la tragedia en el túnel de Jesús. La polémica surgida tras la denuncia de presiones por el perito del Invassat llegó ayer hasta Les Corts. «Es gravísimo cómo se cesó a este técnico», subrayó el diputado del PP Rubén Ibáñez, uno de los integrantes de la comisión de investigación parlamentaria del siniestro.

El representante popular señaló que solicitarán a Les Corts la comparecencia del conseller de Economía, Rafael Climent, y del propio perito. «De confirmarse estas presiones y el posterior castigo en forma de relevo de su puesto estaríamos ante un delito», destacó.

«Climent debe venir a Les Corts cuanto antes para explicar qué ha pasado. Estamos hablando de un tema muy serio», apostilló. Ibáñez dio un plazo de una semana para aprobar las comparecencias, periodo tras el que el Grupo Popular instará la apertura de una comisión de investigación sobre el tema.