Las Provincias

El Gobierno deja sólo el 30% del examen de la reválida en manos de las comunidades

El Gobierno deja sólo el 30% del examen de la reválida en manos de las comunidades
  • El Ministerio fija la mayor parte de los contenidos de la evaluación, que tendrá un tope de 15 preguntas y una duración de cinco días

Que el Ministerio de Educación iba a establecer una férrea regulación del contenido, formato de examen y tipo de preguntas de la polémica reválida de ESO y Bachillerato era algo que ya quedó claro el pasado 30 de julio, cuando, con media España pensando en su primer día de vacaciones y la otra mitad con depresión postvacacional, el Gobierno publicó en el BOE el decreto que fijaba el primer armazón de la normativa de la evaluación a los estudiantes. Ahora, el Ejecutivo dispone ya de un borrador, publicado ayer por la web Magisterio, en el que establece más férreamente cuáles son los contenidos de los que deben constar los exámenes. En ESO, «al menos el 80 % de los estándares de aprendizaje evaluados en cada una de las pruebas» deberán responder a las temáticas fijadas para cada una de las asignaturas en el documento del Ministerio de casi 200 páginas. El 20% quedaría en manos de las autonomías, encargadas finales de redactar las preguntas. En el caso de Bachillerato, el Ministerio abre la manga hasta el 30%, porcentaje de contenido que podrán definir las autonomías.

El borrador sí establece lo ya dicho en verano. No será hasta 2018, el curso que viene, cuando aprobar la reválida será requisito imprescindible para obtener el título de Enseñanza Secundaria Obligatoria y el de Bachillerato. Este año la reválida sólo contará para entrar en la universidad. «La calificación para el acceso se calculará ponderando un 40% la calificación de la evaluación final y un 60% la nota media del expediente académico», señala el borrador ministerial, lo que no supone ningún cambio con el porcentaje que rige ahora la calificación del selectivo. El borrador también señala «una calificación igual o superior a 4 puntos» como nota para aprobar, como pasaba ya en el selectivo.

De 60 a 90 minutos

El ministerio también regula ya la duración que deben tener los exámenes. En ESO se desarrollarán durante 60 minutos y entre prueba y prueba deberá haber un descanso de 15 minutos. En el caso de Bachillerato, cada evaluación no podrá superar la hora y media de duración y entre examen y examen la pausa se alargará hasta los 20 minutos.

El borrador de Educación fija igualmente el número de preguntas de los exámenes, que oscilarán entre dos y un máximo de quince. El texto incluso señala que los interrogantes podrán ser de 'opción múltiple' (a escoger entre varias respuestas) o' bien semiabiertos o abiertos, es decir, contestaciones concretas a un problema matemático o una palabra que complete una frase, y luego argumentaciones a desarrollar por los alumnos.

En el caso de la Comunitat, al ser una autonomía con lengua propia, la reválida se desarrollará a lo largo de cinco días. En el resto de regiones, la evaluación cuenta con un tope de cuatro días.

El documento ministerial también establece las fechas en las que tendrán lugar los exámenes. Las pruebas de evaluación final en ESO de este curso deberán finalizar antes del 24 de junio y los resultados se publicarán con el 15 de julio como fecha tope. En cuanto al Bachillerato, los exámenes tendrán lugar antes del 10 de junio y las notas se comunicarán antes del 24 de junio. Si se da convocatoria extraordinaria de la reválida, esta se celebrará antes del 8 de julio o , si se hace en septiembre, antes del día 9 de ese mes.

En agosto, tras establecerse la primera regulación de la reválida, la Conselleria de Educación fue una de las que llamó a la rebelión contra el Ministerio por fijar la prueba. El departamento de Vicent Marzà puso sobre la mesa impulsar una reunión con el resto de comunidades para tratar conjuntamente las medidas a adoptar ante el decreto «sin haber consensuado ningún punto con las autonomías». Pero al final la rebelión parece haberse quedado en mera puesta en escena.

Los que se presenten en el curso 2017-2018 estarán sometidos a una mayor presión, al jugarse también el título de Bachillerato y el de Secundaria en cuarto de ESO. En la ya histórica Selectividad, los alumnos se enfrentaban a una fase general con cinco asignaturas troncales: Historia o Historia de la Filosofía; Lengua Castellana y Literatura Idioma Extranjero; Materia de modalidad de Bachillerato elegido y Lengua Cooficial de la autonomía. En el caso de la reválida, los estudiantes se examinarán de cinco asignaturas troncales: Historia o Historia de la Filosofía; Lengua Castellana y Literatura Idioma Extranjero; Materia de modalidad de Bachillerato elegido y Lengua Cooficial de la autonomía.

En cuanto a las opcionales, mientras en el selectivo se podían examinar de cuatro asignaturas (contaban las dos mejores notas), ahora se harán sólo dos pruebas.