Las Provincias

Podemos aprieta a Puig y endurece las condiciones del Pacto del Botánico

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ayer en el Palau de la Generlaitat.
El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ayer en el Palau de la Generlaitat. / EFE/Juan Carlos Cárdenas
  • El presidente del Consell se defiende y asegura que la abstención que apoyó era «instrumental»

El apoyo del presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, a la abstención del PSOE en la investidura de Rajoy el pasado sábado tuvo ayer sus primeras consecuencias en el 'Pacto del Botánico' firmado a tres entre los socialistas, Compromís y Podemos. Dentro de la estrategia nacional de la formación morada de apretar a los gobiernos donde respaldan a los socialistas, el Consejo Ciudadanos autonómico de Podemos endureció ayer las condiciones para apoyar al gobierno del Consell, que tendrá que negociar «tema a tema» el voto de los diputados morados en Les Corts. El portavoz de Podemos, Antonio Montiel, echó la culpa a Puig de «poner en peligro» el Pacto del Botánico y le pidió «reconsiderar su posición» de apoyo a la investidura de Rajoy.

El jefe del Consell, por su parte, se defendió ayer por la mañana al asegurar que su posición nada tenía que ver con motivos «ideológicos o morales», sino que era puramente «instrumental» para salvar la situación de bloqueo nacional que vive el país desde hace más de 300 días.

Pero esta declaración no fue suficiente para Podemos. Montiel salvó, por el momento, el Pacto del Botánico pero aseguró que su formación estará «vigilante» para «hacer respetar» un acuerdo que, considera, Puig «ha puesto en peligro». El portavoz morado aseguró que el presidente de la Generalitat «ha perdido el crédito político» que se le otorgó en su investidura. Por eso, a partir de ahora, negociarán «tema por tema» los apoyos en la Cámara autonómica (donde PSPV y Compromís no tienen mayoría frente al bloque PP-Ciudadanos): «No habrá margen de confianza ni para el PSOE ni para Ximo Puig», manifestó.

«Basta ya de declaraciones, basta de pedir confianza y basta del discurso victimista hacia Madrid», reivindicó, en alusión al argumento de la infrafinanción que Puig utiliza como eje del 'problema valenciano' y las necesidades económicas que estrangulan al Gobierno regional.

Podemos añadirá a la comisión de seguimiento del Pacto del Botánico a concejales y miembros de la sociedad civil, cuyas aportaciones trasladará también a las mesas de negociación con socialistas y nacionalistas. La primera piedra de toque del «nuevo contexto político» en el que se mueve Podemos serán los presupuestos autonómicos: «Ya no valdrá la excusa de que Montoro no envía dinero o de que el FLA no llega a tiempo», avisó.

Al respecto, indicó en que el jefe del Consell «ha agotado su discurso de defensa de la financiación» al «dar soporte a un Gobierno de Rajoy» porque, a su juicio, «no se pueden defender iniciativas como una Ley de función social de la vivienda si no hay recursos».

Un año y medio después de que entrara en vigor el Pacto del Botánico, el líder regional de Podemos lamentó que en este acuerdo «ha habido una patrimonialización por parte de Puig», quien, según él, «hablaba de que se había cumplido una parte sin evaluación objetiva y cuando no era así», con medidas como la reapertura de RTVV o la Agencia antifraude con las que «el Govern no ha colaborado para que se tramitaran rápidamente». En esta postura, Montiel ve «comodidad» del PSOE y Puig «desde que ocupan el Palau» y «una interpretación a su manera» del acuerdo. Algo que, a partir de ahora, no van a permitir. De hecho, aseguró Montiel que su intención es «rescatarlo» y ampliarlo.

«A partir de este momento, la única garantía de que la política de austeridad no llegue a hacer imposible el acuerdo es la capacidad de la sociedad civil y de Podemos para defender aquello que dio origen al Govern del Botànic», reivindicó.

Por ello, sobre la ampliación del pacto, remarcó que «ya no basta con declaraciones» y aseguró que «es evidente que ahora mismo el PSOE firmaría cualquier acuerdo que le presentara Podemos», para recordar que este martes se analizarán las medidas presentadas hasta ahora en la reunión de la comisión de seguimiento, un encuentro que «tiene que hacerse».

A nivel parlamentario, el grupo de Podemos negociará en las Corts cada tema «partido a partido» y «sin margen de confianza para el PSOE ni para Puig». «Vamos a ser vigilantes exigentes», insistió.

«Quien dé por hecho que los proyectos van a ser aprobados de manera inmediata porque hay bloques se equivoca: Los bloques se han acabado y evaluaremos cada propuesta y obraremos parlamentariamente en consecuencia», avisó. Para reconsiderar su posición, Podemos pide a Puig que piense «su posición en el Comité Federal socialista y la posibilidad de que se reedite el Gobierno de Rajoy, pone seriamente en cuestión su margen de maniobra política».

Ximo Puig, que compartió almuerzo con compañeros socialistas, señaló que su formación está «cumpliendo un acuerdo de gobierno y sería una situación un poco ilógica que por otro ámbito de decisión se tomaran decisiones aquí». No obstante, también aludió a que el Consell buscaría el apoyo de Ciudadanos para las iniciativas legislativas que planteen.

Los argumentos

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, justificó su voto en el Comité Federal del PSOE a favor de la abstención del partido en la investidura de Mariano Rajoy como una decisión «absolutamente instrumental» con el objetivo de «desbloquear» la situación el país, después de 365 días sin Gobierno. «Ni es una decisión ideológica, ni es una decisión ética, ni es una decisión moral, es una decisión instrumental», insistió.

Para el líder del PSPV, «ante una situación muy complicada, había dos caminos: u otras elecciones o intentar desbloquear técnicamente de manera absolutamente instrumental esta situación y se ha optado por desbloquear instrumentalmente esta situación para que haya un Gobierno, para que funcione la legislatura», argumentó.

Señaló que «la mayoría de los ciudadanos claramente no querían que hubiera otras elecciones» y su decisión final también ha tenido que ver con que «el 65% de los valencianos no quería ir a nuevas elecciones y la mayoría de la población pensaba que había que desbloquear esta situación». Para Puig, «no ha cambiado nada» y le merece el mismo crédito el PP antes que ahora.