Las Provincias

Cuatro comunidades han subvencionado con Fomento la gratuidad de autopistas

Un tramo de la AP-7. :: juanjo monzó
Un tramo de la AP-7. :: juanjo monzó
  • La Generalitat insiste en reclamar que sea el ministerio quien asuma la bonificación mientras duren las obras en la AP-7 en la Vall d'Uixó

valencia. Hasta cuatro comunidades autónomas han aportado financiación con el Ministerio de Fomento para bonificar la circulación de vehículos ligeros y pesados por tramos de autopistas, tal y como planteaba esta semana en Valencia el secretario de Estado de Fomento, Julio Gómez-Pomar, a la Generalitat para el tramo de la AP-7 comprendido entre Sagunto y Castellón.

La propuesta -y la polémica- surgía por las obras de rehabilitación del firme que ejecuta el ministerio en la Vall d'Uixó, entre Xilxes y la Vilalleva, desde comienzos de mes que han obligado a cortar una calzada al tráfico y a establecer como itinerarios alternativos la N-340 y vías comarcales. Esto ya ha provocado retenciones al coincidir estos trabajos con los que se ejecutan en la línea entre Valencia y Castellón y que tienen afección sobre la C-6 de Cercanías, por lo que muchos usuarios han optado por el coche.

De ahí que la Generalitat, la Diputación de Castellón y varios municipios de localidades afectadas (como el de Castellón) hayan solicitado con insistencia que se liberalice el tramo de la AP-7 mientras duren las obras, que tienen un plazo previsto de ejecución de seis meses.

En este sentido, el Consell rechazaba desembolsar dinero para esa bonificación alegando que la carretera es estatal, como apuntaban hace unos días tanto el presidente del Consell, Ximo Puig, como la consellera de Obras Públicas, María José Salvador. «Es competencia suya y, por tanto, tiene que asumir el coste», apuntaba esta última.

A lo que el delegado del Gobierno en la Comunitat, Juan Carlos Moragues, recordaba que en todos los casos donde ha habido liberalización se ha producido aportación de la comunidad autónoma. Le contestó ayer la vicepresidenta y portavoz del Consell, Mónica Oltra, quien consideró un «ultraje» las declaraciones del delegado del Gobierno y calificó de «insultante» esta reclamación porque «quien tiene que hacerse cargo es quien ha causado el desaguisado».

Sin embargo, fuentes del Ministerio de Fomento explicaron que Cataluña, Aragón, La Rioja y Galicia colaboran en las bonificaciones para cinco tramos de autopistas que atraviesan sus territorios. En el caso de Galicia, por ejemplo, la colaboración económica se estableció al 50% entre las dos administraciones, que determinaron la libertad de peaje para movimientos internos en el tramo O Morrazo-Vigo y A Coruña-A Barcala en la autopista AP-9 del Atlántico. Una medida que se adoptó hace una década cuando la ministra era Magdalena Álvarez y que tenía por objetivo solucionar los problemas de tráfico en la zona. El coste asignado en los Presupuestos de 2016 es de siete millones.

Una iniciativa similar se impulsó entre el Estado y la Generalitat de Cataluña para el tramo Massanet-Frontera francesa de la AP-7, donde se aplicó una bonificación del 35% y del 50% en función del tipo de movimientos de los vehículos hasta que se ejecute el desdoblamiento de la N-II en el tramo.

Financiadas por autonomías

En La Rioja, la exención del peaje también se asumió a partes iguales entre los dos gobiernos mientras que en Aragón la decisión se adoptó para dos autopistas. Por un lado, el tramo Alfajarín-Fraga de la AP2-2 (los PGE de este año recogen una partida de 3,2 millones para la bonificación); por otro, el de Zaragoza-Gallur de la AP-68.

Además, existen otros tres casos en los que las ayudas salieron exclusivamente de las arcas autonómicas: Ziorraga-Altube (A-68 en el País Vasco), Gelida-Vilafranca Sur (AP-7 en Cataluña) y Alfajarín-Pina del Ebro (AP-2 en Zaragoza).

Fuentes de Fomento recordaron que, en el caso de la Comunitat, la bonificación de la AP-7 en la Vall d'Uixó tendría un coste de entre 15-18 millones, es decir, que quintuplicaría el presupuesto de las obras, que ascienden a 3,36 millones. También recordaron que se sigue estudiando la posibilidad de establecer una bonificación y que se trabaja para reducir la duración de las obras y su afección.