Las Provincias

La patronal de Valencia aparca su fusión con Cierval por temor a que la arrastre

  • Los asesores fiscales confirman que peligraría la viabilidad de la CEV y esta organización apela a una solución conjunta con Alicante y Castellón

Los órganos de gobierno de la patronal de Valencia descartaron ayer de forma unánime acometer el plan de rescate de la autonómica Cierval, al menos de momento y en las circunstancias en que se planteaba, por temor a que se vea arrastrada también por la deriva a la que se ha visto abocada la matriz autonómica a raíz de los impagos de las patronales de Castellón (CEC) y Alicante (Coepa). Los procesos administrativos, penales y concursales que afectan a estas organizaciones podrían pasar factura también a la CEV, la única con cuentas saneadas y que apela ahora a una «apuesta conjunta de las tres socias provinciales» como única solución para evitar el concurso de Cierval e, incluso, su liquidación.

El informe encargado a asesores fiscales para conocer las consecuencias legales y económicas para la CEV de su integración con Cierval para salvarla del concurso desaconseja esa operación, básicamente porque podría comprometer también el futuro de la CEV. Los responsables de este documento trasladaron ayer a los miembros del comité ejecutivo y de la junta directiva que su estudio «confirma las dudas sobre la viabilidad de la CEV en un escenario de absorción con la organización autonómica Cierval, dada su situación y la de sus socios fundadores y su imprevisible evolución a fecha de hoy». Ante ese veredicto, la respuesta fue rotunda: en esos términos no hay fusión.

Según la CEV, «el informe añade nuevos elementos de incertidumbre» por los cambios que podrían producirse «en función de los procesos administrativos, penales y concursales que afectan a las organizaciones miembro de Cierval y a la propia organización autonómica», ya que una fusión por absorción de la autonómica «implicaría a la CEV como sucesora universal en todas las obligaciones de reintegro».

Ese es, precisamente, el escenario que temían los empresarios valencianos, acabar arrastrados por los problemas heredados de Cierval y, de ahí, su decisión de aparcar la fusión en los términos actuales. Solo la desimputación de Cierval en el proceso penal por los cursos de la CEC podría cambiar el escenario.