Las Provincias

Ofensiva contra el acoso escolar

Alumnos del colegio Aire Libre de Alicante participantes en un programa de tutorías entre iguales contra el acoso escolar :: álex domínguez
Alumnos del colegio Aire Libre de Alicante participantes en un programa de tutorías entre iguales contra el acoso escolar :: álex domínguez
  • El aumento de casos hace que proliferen teléfonos y aplicaciones para víctimas y que se creen nuevos proyectos contra la violencia

  • La alarma social obliga a mejorar la prevención y a impulsar los servicios de ayuda

El instituto Rosa Navarro de Olula del Río, en Almería, ha sido el último escenario en trascender a los medios. La familia de un niño de 12 años ha denunciado ante la Fiscalía el presunto acoso que sufre el menor, sumido en un estado de depresión absoluta. Se han abierto diligencias de investigación y tomado medidas disciplinarias. Le precedió la agresión a una estudiante en Palma de Mallorca, con gran repercusión mediática, y remontándose más en el tiempo, destacaron los casos de Jokin o Diego, que acabaron de la manera más dramática posible para sus seres queridos. Todos ponen de relieve la alarma social que genera la violencia en las aulas. No es que esta lacra no existiera en décadas anteriores, sino más bien que la mayor sensibilización ha servido para mejorar las herramientas de detección, lo que se traduce en más casos que trascienden.

La mejor noticia es que remover conciencias provoca que cada vez haya más herramientas para prevenir el problema, o en el peor de los escenarios, para atender a las víctimas. Son muchos los ejemplos. Y recientes. Desde las mejoras en los gabinetes especializados de la Comunitat hasta los proyectos innovadores que buscan un enfoque distinto en cuanto a la sensibilización. Sin olvidar las aplicaciones específicas para móviles o la creación de servicios de ayuda para alumnos y familias, como el nuevo teléfono que ayer presentó el Ministerio de Educación y que empezará a funcionar el próximo 1 de noviembre.

En palabras del secretario de Estado Marcial Marín, funcionará 24 horas al día y será atendido por psicólogos que contarán con el apoyo de trabajadores sociales, sociólogos y abogados con el fin de asesorar a los usuarios que contacten. Está pensado para estudiantes, familias, profesores o cualquier testigo que vea situaciones relacionadas con la violencia en las aulas. Será gratuito y anónimo, ya que las llamadas no quedarán reflejadas en la factura, y la Administración actuará de forma «tutelante», en el sentido de que las situaciones más graves serán derivadas a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad y la inspección educativa hará seguimiento de los casos. El servicio está adaptado para usuarios con discapacidad y también se podrá contactar a través de mensajería instantánea (Telegram).

Protocolos de prevención

Para el psicólogo Óscar Cortijo, la herramienta es positiva, aunque entra en funcionamiento cuando el daño se ha producido. A su juicio, hay que apostar por medidas de sensibilización, aspecto que trata en su libro 'Cómo prevenir el acoso escolar', del que es coautor junto al también experto Iñaki Piñuel y que fue presentado ayer en el Palacio de Colomina del CEU, en Valencia. En la obra describen el método aplicado en los colegios de la Fundación San Pablo, que incluye la medición de la incidencia del acoso mediante tests en los centros, a los que insta a «perder el miedo a intervenir».

También se refieren a protocolos de éxito, como la creación de decálogos de conductas inadmisibles por parte de los alumnos, que convenientemente tutorizados deciden «qué es lo no quieren que se haga en el aula», además de elaborar el régimen disciplinario en caso de contravenirlos. «Los estudiantes se implican y es increíble el impacto de la autorregulación y la creatividad que demuestran», explica.

Para Cortijo, factores como la sensación de impunidad -«no puede ser que las víctimas de acoso sean las que tienen que cambiar de centro»- o la banalización -«no darle importancia o decir que son cosas de niños»- están detrás del aumento de los casos que se detectan. Además, pone el foco en el acoso invisible, en referencia a que el 90% son de carácter psicológico y no físico, desde los motes hasta el vacío de un grupo hacia un niño.

En cuanto a otras medidas, en la Comunitat se van a reforzar los servicios de atención especializada (UAI), con protocolos de supervisión diaria de los centros, atención telefónica y formación en convivencia. Y en materia tecnológica, cada vez hay más aplicaciones para móvil, como Alertcops, que emite una alerta en tiempo real y permite contactar con agentes de las Fuerzas de Seguridad. En la feria SIMO Educación de Madrid, que se inició ayer, se pudieron conocer varios ejemplos de esta temática.