Las Provincias

Uno de cada cuatro alicantinos superará los 65 años en 2031

  • La provincia ganará 12.800 habitantes en este periodo por la inmigración pese a la caída de la natalidad y el incremento de las defunciones

No hay marcha atrás. El envejecimiento seguirá galopante en la provincia en los próximos 15 años. Uno de cada cuatro alicantinos tendrá 65 años o superará esta franja en 2031. La previsiones muestran que la natalidad mantendrá su caída en picado frente al aumento de la mortalidad. El máximo poblacional que se alcanzó en 2009 -se llegó a 1.945.000 habitantes- quedará lejos. Aun así se ganará un puñado de residentes gracias al movimiento inmigratorio y a la reducción en el número de alicantinos que emigran al extranjero.

Así se desprende de los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Unas proyecciones que permiten vislumbrar cómo evolucionará la pirámide poblacional, dejando además en evidencia la carencia de recursos sociosanitarios (atención a domicilio, residencias, ayudas por cuidadores, entre otros servicios) para afrontar la demanda de una sociedad cada vez más mayor y más sola.

Si se mantienen las actuales tendencias demográficas, la provincia ganará 12.818 residentes en 2031 respecto este año y se quedará con 1.856.400 habitantes (con una evolución de incrementos y descensos poblacionales en este periodo). El 26,4% de los alicantinos superará los 65 años, lo que supone casi siete puntos porcentuales más que actualmente y continuará en aumento la esperanza de vida. El número de mayores centenarios se duplicará. De las 543 personas que forman este colectivo se pasará a las 1.223.

Por contra, la natalidad no remonta. El 'boom' que registró la provincia -gracias a la integración de muchas familias jóvenes inmigrantes- también desaparece, según las previsiones. De los 15.400 nacimientos que se espera registrar este año se bajará a los 13.000. Tendencia contraria ocurre con las defunciones. Su curva -como ya está ocurriendo ahora- continuará ascendente y se pasará de las 15.640 fallecimientos en 2016 a más de 18.000 en 15 años.

El Ine también ofrece estadísticas sobre la proyección de los hogares. La soledad aumenta en la provincia. Actualmente, el 25,7% de los hogares alicantinos son unipersonales, algo superior a la media nacional. Porcentaje que aumentará en más de tres puntos (39.400 personas más) en este tiempo.

La Comunitat pierde

En el caso de la Comunitat se prevé una progresiva caída de la población. En la actualidad hay dos millones de hogares y una población de poco más de 4,9 millones de residentes. El porcentaje de hogares unipersonales asciende al 25,9%, por lo que en prácticamente medio millón de inmuebles vive una sola persona, lo que supone uno de cada cuatro. El perfil mayoritario es el de una mujer mayor de 65 años.

En los próximos 15 años aumentará la cantidad de hogares en la Comunitat en unos 35.300, lo que supone cerca de un 2% más de la cifra actual. El número de viviendas con un solo habitante se incrementará en este periodo, siempre según el informe, hasta el 29,3%, por lo que en 2031 serán ya cerca de 600.000 las personas que vivan solas; unas 100.000 más que en la actualidad. En este periodo, por contra, caerá el número de residentes en cerca de 115.000. En concreto, la población en la autonomía disminuirá en los próximos 15 años hasta los, aproximadamente, 4.817.000 vecinos; una reducción del 2,3% con respecto a la cifra actual.

Ni siquiera el saldo migratorio proyectado, tanto a nivel internacional como procedente de otras autonomías, consigue compensar el desplome de población. Según el informe, la Comunitat ganará en los próximos 15 años unos 4.000 inmigrantes extranjeros (restando los que se marchan a los que llegan) y 800 residentes que vendrán de otras comunidades autónomas españolas. Según el estudio, la reducción de la población «se debería, principalmente, al progresivo aumento de las defunciones y a la disminución de los nacimientos», lo que desembocaría en un saldo vegetativo negativo (en el caso de la Comunitat, de -30,8 por cada mil habitantes).

Respecto al resto del país, España perderá 552.245 habitantes (un 1,2%) en los próximos 15 años aunque aumentará el número de personas mayores de 65 años, que representarán una cuarta parte de la población y se triplicará la población centenaria.

Así, del estudio del Ine se desprende que el número de habitantes en el país aumentaría levemente este año para iniciar a partir de 2017 un descenso ininterrumpido. Concretamente, se reduciría en algo más de medio millón de habitantes hasta 2032.